Fallecimiento de Vargas Lleras revive debate por golpe a escolta en Ciénaga de Oro, Córdoba

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El fallecimiento de Germán Vargas Lleras, exvicepresidente de Colombia y líder de Cambio Radical, ocurrido el viernes 8 de mayo en Bogotá tras una dura batalla contra el cáncer, ha reactivado en redes sociales y medios el debate sobre el controvertido «coscorrón» que le propinó a su escolta Ariel Ahumada en 2016. El incidente tuvo lugar en Ciénaga de Oro, Córdoba, durante la entrega de viviendas gratuitas, cuando una multitud se acercó de manera abrupta y Ahumada, intendente del esquema de seguridad que llevaba seis años protegiendo a Vargas Lleras, pisó accidentalmente al exvicepresidente, lo que desató una reacción airada: un golpe en la cabeza con una sombrilla y otro con la mano.

El video del episodio se viralizó rápidamente en plataformas como TikTok y X, generando críticas, memes y un amplio debate público que marcó la imagen de Vargas Lleras por años, con referencias persistentes en prensa y redes. Tras el hecho, el líder político ofreció disculpas públicas y privadas, reconociendo la complejidad de equilibrar seguridad y respeto ciudadano, en un contexto donde Ahumada ya había aceptado sus excusas y prometido mayor cuidado con la población.

Disculpas y eco en el tiempo

Vargas Lleras, quien había sido escoltado por Ahumada durante seis años, se pronunció públicamente para pedir perdón por el incidente de hace dos días en ese entonces. En debates posteriores, como uno en la revista Semana en 2024, admitió que no se enorgullecía del momento y que le había costado mucho políticamente, criticando prácticas abusivas de seguridad como colas para revisar cédulas en reuniones, que calificó de «aterradoras». Sorprendentemente, reveló que muchas personas le decían «no se arrepienta del coscorrón», interpretándolo como un símil para dar un golpe firme a la delincuencia y la corrupción en Colombia.

«Quiero presentar mis públicas disculpas, como ya se lo había hecho en privado al agente Ahumada, por un incidente que tuvo lugar hace dos días. Buscar un justo equilibrio entre la seguridad y el respeto por la ciudadanía no es incompatible».

Germán Vargas Lleras, exvicepresidente

«Claro que acepto sus disculpas, señor vicepresidente. Trabajaremos para tener más cuidado con la ciudadanía».

Ariel Ahumada, intendente y escolta

El episodio no fue aislado en la trayectoria pública de Vargas Lleras, quien acumuló una carrera como concejal, senador, ministro y vicepresidente, convirtiéndose en figura clave de la oposición a Gustavo Petro. Un segundo video mostró una escena tensa con su escolta en el aeropuerto de Pasto, y en octubre de 2023, en Huila, durante otra actividad de vivienda, se filtró una interacción brusca con su jefa de prensa, Yadira Buitrago. Estos momentos, según capturas de La Silla Vacía y reportes de Colprensa como los de Lina Gasca, subrayaron las consecuencias duraderas en su imagen, ahora revividas con su partida desde la Fundación Santa Fe y últimos días en casa con cuidados paliativos.

La reactivación del «coscorrón» en redes tras su muerte invita a reflexionar sobre el legado controvertido de un político que, pese a sus disculpas y reconocimientos como «yo reconozco que la tarea de ustedes es vigilar y cuidar de mi seguridad», dejó un huella imborrable en el imaginario colectivo colombiano.

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