En un ejemplo inspirador de integración cultural, una familia colombiana radicada en Tunxi, provincia de Anhui en China, inauguró en 2025 el restaurante Colibrí, un espacio que fusiona sabores asiáticos y sudamericanos. Liderados por Renato, el padre de familia, y con su hija Zaira de siete años como motivación principal, se mudaron al país en 2023 tras quedar cautivados por su encanto durante una visita al pueblo de un amigo llamado Guafán. Este emprendimiento no solo representa un negocio gastronómico, sino un puente entre dos mundos, donde la familia ha logrado insertarse en la comunidad local con la ayuda de herramientas de traducción y el apoyo generoso de los habitantes de Tunxi.
El restaurante Colibrí se ha convertido rápidamente en un punto de encuentro emblemático para turistas y locales, decorado con granos de café, la bandera colombiana y banderines rojos típicos asiáticos, evocando una cálida mezcla de tradiciones. Su menú destaca platos innovadores como la tarta de manzana y las gambas con vinagre, que han conquistado paladares diversos. Zaira, quien asiste a un jardín infantil local donde recibe educación en chino, simboliza el corazón de esta aventura familiar, permitiéndole aprender el idioma en un entorno inmersivo mientras sus padres construyen una nueva vida.
Una decisión motivada por el aprendizaje y la calidez familiar
Renato explica que la mudanza y la apertura del restaurante respondieron principalmente a la necesidad de que su hija dominara el chino y a la sensación de pertenencia que encontraron en China. La historia de esta familia ha ganado visibilidad gracias a un video narrado por China Xinhua Español en redes sociales, destacando su integración exitosa y el rol del Colibrí como lugar de amistad y convivencia diaria.
“Fue más que todo para que ella aprendiera el idioma chino y porque nos sentimos en familia, más que todo”
Renato, padre de familia
“Este restaurante se ha convertido en un lugar emblemático tanto para turistas como para locales. Muchos han sido visitantes frecuentes y amigos”
Renato, padre de familia
La experiencia de esta familia colombiana en Tunxi ilustra cómo la perseverancia y la apertura cultural pueden transformar un sueño en realidad, fomentando lazos duraderos en un país lejano y enriqueciendo la oferta gastronómica local con toques sudamericanos auténticos.











