La familia de Kelly Ann Knight, una estadounidense de 34 años asesinada hace siete años en un apartamento de Medellín, Antioquia, ha recurrido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ante la falta de avances en la investigación de su presunto feminicidio. Lee Goodpaster Knight, madre de la víctima, junto a su esposo Raymond Allen Knight, ambos residentes en Winston-Salem, Carolina del Norte, Estados Unidos, presentaron la queja con el apoyo del abogado Ignacio Álvarez Martínez, exrelator especial de la CIDH, denunciando el incumplimiento de la Fiscalía de Colombia en los deberes de prevención, investigación y sanción de la violencia de género. El caso, estancado desde 2019 en fase de indagación sin detenidos ni imputados, busca ahora la intervención prioritaria de la CIDH para acelerar su admisión en semanas en lugar de un año.
Kelly Ann fue hallada muerta por su esposo colombiano en el apartamento, y la autopsia reveló múltiples lesiones y hematomas, con la causa de muerte determinada como anoxia bajo investigación. A cargo de un fiscal especializado en feminicidios, la pesquisa no ha logrado imputaciones pese a las evidencias, lo que ha llevado a la familia a alegar vulneración del acceso a la justicia. La solicitud ante la CIDH pretende establecer un precedente para fortalecer la política estatal contra el feminicidio en Colombia, donde la Fiscalía ha ejecutado órdenes policiales pero informa directamente al organismo interamericano sobre los avances.
Una tragedia sin cierre en medio de la crisis de feminicidios
El drama de la familia Knight se enmarca en una realidad alarmante: entre enero y septiembre de 2025 se registraron 621 feminicidios en Colombia, un promedio de dos por día, tras los 872 del año anterior, según el Observatorio Colombiano de Feminicidios y Susana Mejía, coordinadora de la Red Nacional de Mujeres de Colombia. La tasa de impunidad en casos de violencia de género supera el 90 por ciento, pese a que las penas por feminicidio alcanzan hasta 50 años de prisión.
«No obtuvimos ninguna satisfacción en Colombia. La Fiscalía no hizo nada, el médico forense tampoco.»
Lee Goodpaster Knight, madre de la víctima
«Nunca lo superas. Tienes que seguir adelante, pero nunca lo superas.»
Raymond Allen Knight, padre de la víctima
Esta apelación internacional no solo busca justicia para Kelly Ann, sino visibilizar la urgencia de reformas en el sistema judicial colombiano para combatir la impunidad en feminicidios, un flagelo que afecta a cientos de familias anualmente.












