La familia de Brayan Steven Acosta, un joven de 24 años asesinado en Cochabamba, Bolivia, el 30 de diciembre, organiza ventas comunitarias de mute, sancocho y papas rellenas para recaudar once millones de pesos destinados al traslado de sus cenizas hasta la vereda Rayitos, en Lebrija, Santander. Óscar Acosta, padre de la víctima, lidera la iniciativa que inició este 1 de febrero en la vereda Cantabria, ante los elevados costos de repatriación que superan los treinta y ocho millones para el cuerpo completo, optando por la cremación y documentación como alternativa más viable.
Brayan había viajado a Bolivia en agosto en busca de trabajo en el campo, manteniendo contacto con su familia cada tres días por WhatsApp. El 27 de diciembre, en su última comunicación, expresó su deseo de regresar porque el clima frío le afectaba, no estaba acostumbrado a la comida y sentía que le hacía daño. Desde el 30 de diciembre no se supo más de él hasta que el 7 de enero fue identificado por Medicina Legal boliviana mediante videollamada, gracias a un tatuaje del Atlético Bucaramanga. La familia recorrió redes sociales, autoridades, hospitales y contactó la Embajada de Colombia, que facilitó enlaces con funerarias, pero la falta de fondos impidió avances.
Detalles del crimen y esfuerzos por apoyo
El asesinato ocurrió en una zona conflictiva de Cochabamba, donde Brayan y otra víctima fueron robados, dejados a medio vestir y abandonados en un caño; los cuerpos ingresaron sin identificar el 30 de diciembre, confirmándose la nacionalidad colombiana de uno por el tatuaje. La policía boliviana investiga el caso, mientras la familia ha buscado ayuda en organismos municipales, departamentales y nacionales tanto en Colombia como en Bolivia, sin éxito hasta ahora, un mes después del crimen.
“Estaremos vendiendo el mute y lo entregamos en cualquier parte del casco urbano del municipio”
Óscar Acosta, padre de la víctima
“El clima no era el apropiado, hacía mucho frío y le estaba haciendo daño, no estaba acostumbrado a la comida y que era mejor regresar”
Óscar Acosta, padre, relatando las palabras de Brayan el 27 de diciembre
Con el apoyo de la comunidad en vereda Rayitos y Cantabria, las ventas buscan cubrir los once millones necesarios para la cremación, documentación y repatriación de las cenizas, permitiendo que Brayan regrese a su tierra natal tras semanas de incertidumbre y trámites frustrados.















