Una familia colombiana ha decidido cambiar por completo su estilo de vida para embarcarse en una travesía sin precedentes por el continente sudamericano. Se trata de la familia Jurado Leyton, compuesta por Ángela Paola Leyton, oriunda de Pitalito, Huila, y su esposo Julián Jurado, manizaleño, junto a sus tres hijos Itzel Samantha, Mia Alana y Luis Ángel, además de su perrita Princesa. Luego de 18 meses de viaje, han llegado a Manizales desde la última semana de mayo, donde se reencuentran con sus raíces y comparten su historia de transformación. La pareja, que construyó una vida estable en Argentina con casa propia y un negocio de electrodomésticos y muebles, decidió vender todas sus posesiones y adquirir un antiguo colectivo argentino de 14 metros de largo, al que bautizaron cariñosamente como «La Bestia», para convertirlo en su hogar rodante.
La decisión de viajar no fue espontánea, sino que se gestó durante varios años de investigación sobre cómo transformar un colectivo en una vivienda completamente funcional. Ángela Paola emigró inicialmente desde Pitalito a Argentina en busca de oportunidades laborales, donde conoció a Julián, y juntos forjaron una vida que, aunque exitosa, los llevó a replantearse sus prioridades tras una rutina agotadora. Una experiencia en la costa argentina les mostró una forma de vida más conectada con el entorno, lo que desencadenó el proceso de desprenderse de su vida convencional. Hoy, su bus está equipado con habitaciones, baño completo, sala, comedor, dos cocinas, paneles solares y amplios tanques de agua, lo que les permite ser autosuficientes en su travesía.
Un viaje de contrastes y aprendizaje
A lo largo de su recorrido por Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia, la familia ha enfrentado tanto la maravilla de descubrir nuevos paisajes como los inevitables contratiempos del camino. En Ecuador vivieron un momento de alto riesgo cuando el vehículo se quedó sin frenos, mientras que en Perú sufrieron el robo de baterías y cilindros de gas, experiencias que han fortalecido su determinación. Durante las mañanas, los hijos estudian bajo modalidad virtual y participan en las tareas de mantenimiento del hogar rodante, integrando la educación con la vida nómada. Todos estos momentos son compartidos por la familia en redes sociales bajo el nombre «Destino Soñado por el Mundo», donde documentan su día a día y las lecciones aprendidas en el camino.
El próximo destino: el sueño de llegar a Alaska
El viaje no tiene fecha de finalización, y la meta, aunque ambiciosa, es clara: continuar por todo el continente americano hasta llegar a Alaska. Por ahora, la familia Jurado Leyton disfruta de su estancia en Manizales, ciudad natal de Julián, donde se reencuentran con familiares y amigos antes de retomar la ruta. Su historia es un testimonio de que, a veces, para encontrar el verdadero rumbo, es necesario abandonar la seguridad de lo conocido y lanzarse a la carretera con lo puesto y el corazón dispuesto a descubrir.












