La EPS Famisanar, intervenida por el Gobierno Nacional, suspendió temporalmente todos los trámites administrativos y de contratación de personal, en medio de una grave crisis financiera que la tiene con un patrimonio negativo de 2,8 billones de pesos. La decisión, comunicada mediante un oficio firmado por el agente especial interventor Mauricio Molina Álvarez, paraliza procesos como la vinculación de personal, la celebración y renovación de contratos, los encargos, la provisión de vacantes, los movimientos en la nómina y las autorizaciones de horas extras, salvo que cuenten con una autorización expresa del interventor. La medida ha generado inquietud entre los trabajadores y los usuarios de la entidad, ante posibles afectaciones en la prestación de servicios y en la estabilidad laboral.
En paralelo, el senador del Centro Democrático Andrés Forero denunció que la EPS carece de funcionarios en propiedad en cargos estratégicos, lo que agrava la incertidumbre sobre su funcionamiento. «No hay gerente financiero, no hay secretario general, no hay tesorero en propiedad, no hay gerente de salud en propiedad, no hay gerente de planeación en propiedad», manifestó el congresista, quien hizo un llamado a la Superintendencia Nacional de Salud, encabezada por Daniel Quintero, para que reporte la situación y se tomen las medidas necesarias.
Una crisis que azota a todo el sistema
La situación de Famisanar no es un caso aislado. Según datos financieros actualizados a 2025, de las 22 EPS con datos disponibles, 14 presentan patrimonio negativo, entre ellas Nueva EPS, que encabeza el déficit con 11,9 billones de pesos, seguida por Sanitas (-2,6 billones), Emssanar (-2,2 billones), Savia Salud y Asmet Salud (-1,5 billones cada una) y SOS EPS (-1,09 billones). Solo ocho entidades mantienen un patrimonio positivo, aunque en niveles modestos, como EPS Sura y Salud Total. Las EPS intervenidas agrupan cerca del 60% de los afiliados al sistema, es decir, unos 29,5 millones de usuarios, y la deuda estimada que estas tienen con las grandes Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) asciende a entre 35 y 40 billones de pesos.
«No hay gerente financiero, no hay secretario general, no hay tesorero en propiedad, no hay gerente de salud en propiedad, no hay gerente de planeación en propiedad».
Andrés Forero, senador del Centro Democrático
El Gobierno Nacional ha propuesto un plan de choque para enfrentar la crisis, con una inyección inicial de 10 billones de pesos, pero la magnitud del déficit acumulado y la falta de personal clave en entidades como Famisanar generan dudas sobre la capacidad de reorganización. Mientras tanto, los trámites administrativos que estaban en curso en la EPS permanecerán suspendidos hasta nuevas instrucciones, en medio de la expectativa de trabajadores y usuarios que esperan definiciones sobre el futuro de la entidad y la prestación de los servicios de salud.












