Francisco Farfán fue elegido presidente de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia para el periodo 2026, con Marco Antonio Rueda como vicepresidente, en una votación interna marcada por tensiones entre los magistrados. Farfán recibió el respaldo de César Reyes, Misael Rodríguez y el propio Rueda, mientras que Cristina Lombana obtuvo el voto de Héctor Alarcón. La elección se llevó a cabo en la sede de la Corte Suprema de Justicia y ocurre en medio de procesos de alto perfil, como las investigaciones por corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres durante la administración de Gustavo Petro.
Esta designación llega tras la absolución de Farfán el pasado 10 de junio de 2025 por la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, con un contundente 8 votos a 1, en un caso originado por supuestas filtraciones de información derivadas de interceptaciones telefónicas de 2019 relacionadas con José Alfredo Gnecco Zuleta y una advertencia de Cielo Gnecco. Las omisiones en el manejo de la información fueron atribuidas a auxiliares del magistrado, lo que derivó en su exoneración por falta de pruebas concluyentes.
Tensiones internas y recusaciones a Lombana
Las fricciones en la Sala se acentúan por las recurrentes recusaciones contra Cristina Lombana, superando las 50 ocasiones, motivadas por presuntas faltas de imparcialidad, conflictos de interés y filtraciones a la prensa. Entre los episodios destacados de Lombana figuran la solicitud de eliminación de un mensaje en la red social X, el uso de la policía judicial en su aspiración a la presidencia de la Corte y un allanamiento a la residencia de Armando Benedetti a finales de 2025. Marco Antonio Rueda, por su parte, ha ocupado la vicepresidencia en tres ocasiones previas, consolidando su experiencia en el cargo.
“Equivocó los cauces. No debió haber buscado en la presidencia de la Corte, sino en la Comisión, y así se le dijo”.
Fuentes consultadas por Cambio
Farfán compartió un mensaje en X el 12 de noviembre de 2025 celebrando su elección, en un contexto donde la Sala de Instrucción enfrenta desafíos clave para el próximo año, reflejando las dinámicas internas que definen el rumbo judicial del país.















