Faustino Asprilla, uno de los delanteros más destacados de la selección Colombia, fue expulsado de la concentración en el Mundial de Francia 98 tras criticar públicamente al técnico Hernán Darío Gómez por su sustitución en el debut ante Rumania, disputado el 15 de junio en el Estadio Gerland de Lyon. Las declaraciones del jugador, emitidas el 16 de junio a Caracol Radio desde el hotel Relais la Tour en París, cuestionaron la decisión del entrenador de sacarlo del campo por Leider Preciado y señalaron favoritismos hacia otros compañeros con bajo rendimiento. La expulsión se confirmó el 17 de junio, tras un diálogo con el cuerpo técnico y una votación de los jugadores en contra de su reintegro, a pesar de una mediación fallida de directivos de la Federación Colombiana de Fútbol y el presidente Ernesto Samper.
El incidente ocurrió en un contexto de tensiones internas en el equipo, donde líderes como Carlos Valderrama, Freddy Rincón y el propio Asprilla habían mostrado desacuerdos previos. Colombia había clasificado al Mundial con victorias finales ante Ecuador, Bolivia y Venezuela, tras un proceso de eliminatórias irregulares que incluyeron un buen inicio como líder en 1996, una racha de cinco partidos sin ganar en 1997 culminando con derrota ante Argentina, y destacadas actuaciones de Asprilla como un gol de media distancia ante Chilavert en la victoria 1-0 sobre Paraguay, otro ante Uruguay en el 3-1, y un triplete en el 4-1 frente a Chile, antes de una lesión de seis semanas por ruptura de aductores que lo marginó tras la Champions League. En amistosos de 1998, jugó 45 minutos ante Yugoslavia y completó los encuentros contra Escocia, Alemania y Bélgica, con dos asistencias, además de una clave ante Venezuela.
La polémica estalla en el debut mundialista
En el partido inaugural, Colombia cayó 1-0 ante Rumania, y la sustitución de Asprilla generó su descontento inmediato, al considerar que Gómez no arriesgó lo suficiente al no meter otro delantero y empecinarse en un esquema conservador, obligándolo a «matarse con los centrales». El grupo se desunió por estas declaraciones, violando el reglamento de disciplina, lo que llevó a una reunión con todo el plantel donde el técnico aclaró que «aquí no se echa a nadie, la gente se va saliendo solita». Jugadores como Óscar Mondragón y Víctor Aristizábal votaron en contra de su permanencia, respaldados por Valderrama, mientras Álvaro Fina, responsable de la Federación, enfatizó que «la disciplina impera por encima de todo».
«Hernán Darío no me respetó. Yo he jugado partidos buenos y malos. No comparto la decisión del técnico porque en el juego contra Rumania hubo jugadores con bajo rendimiento y no los sacó y a mí, sí. En lugar de sacarme a mí, Bolillo debió arriesgar más metiendo otro delantero. Se empecina en jugar así y yo tuve que matarme con los centrales.»
Faustino Asprilla, jugador
«Aquí no se echa a nadie. La gente se va saliendo solita. Asprilla hizo unas declaraciones que no podía hacer y el reglamento de disciplina está para algo. A veces hablamos de estrellas con mucha facilidad. Estrella es Ronaldo y algún jugador brasileño.»
Hernán Darío Gómez, seleccionador nacional
Asprilla, quien deseaba continuar pese a no expresar arrepentimiento explícito, escapó del hotel por una puerta no vigilada mientras Fina distraía a la prensa. Colombia prosiguió su camino en el torneo con una victoria 1-0 sobre Túnez, pero fue eliminada en primera ronda tras caer 2-0 ante Inglaterra, sellando un Mundial marcado por la disciplina sobre el talento individual.
«Hubo respeto. Hubo un diálogo entre él y nosotros. Estaba todo el grupo. He sido tildado muchas veces de alcahueta con él. Llegamos a un punto en que le dije: ‘Solito te saliste’.»
Hernán Darío Gómez, seleccionador nacional
«La disciplina tiene que imperar. Estuvimos hablando con el cuerpo técnico, con los jugadores y el cuerpo directivo y tuvimos que llegar a esa decisión (…) Hablé con el Tino. Me dijo que deseaba continuar con la Selección. No me habló de arrepentimiento. Él quiere jugar. Pero la disciplina impera por encima de todo. Asprilla se va por circunstancias administrativas de disciplina, por su declaración, porque violó el reglamento interno. Además, el grupo se estaba desuniendo.»
Álvaro Fina, responsable Federación Colombiana de Fútbol











