La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) desató un intenso debate jurídico y político tras emitir un comunicado en el que prohíbe el uso de sus símbolos en campañas electorales, una decisión que surgió luego de que el candidato Iván Cepeda solicitara formalmente la restricción y después de que Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial aparecieran públicamente con la camiseta de la selección Colombia el día de las elecciones. Sin embargo, el abogado Juan Carlos Salazar, especializado en propiedad intelectual en el deporte, matiza el alcance de esta medida al señalar que, aunque la FCF es la legítima titular de los derechos sobre la marca, el logo y el nombre del equipo nacional, resulta prácticamente inviable sancionar a cada ciudadano que decida vestir la camiseta para ejercer su derecho al voto o manifestar su respaldo a un candidato.
El experto explicó que todos los símbolos de la Selección Colombia están protegidos por la vía de la propiedad industrial, tanto en el país como en el extranjero, lo que otorga a la Federación la facultad exclusiva de autorizar su uso comercial. No obstante, Salazar advierte que «la línea es bastante delgada» y que, aunque la reclamación de la FCF es legítima, «es muy difícil que le prohíban a todos los colombianos el uso de la camiseta para ir a votar». Precisamente, la controversia radica en la diferencia entre la explotación comercial de los símbolos, que está estrictamente regulada, y el uso ciudadano y cotidiano de una prenda que se ha convertido en un emblema nacional.
Los límites legales de la prohibición
Juan Carlos Salazar detalló que la FCF, como titular de los derechos, es quien debe definir si se puede utilizar o no la camiseta en contextos políticos, pero subrayó que «lo más sano es que no se utilicen estos signos distintivos por dos razones: uno, porque son signos debidamente protegidos; y segundo, porque puede generar confrontación o distorsión en el electorado respecto a una supuesta autorización». El abogado aclaró que, ante una infracción, el primer paso suele ser el envío de oficios de cese y desistimiento, donde se solicita a la persona que detenga inmediatamente el uso y explique si contaba con algún permiso. Solo después de eso, la Federación podría iniciar una acción de infracción marcaria ante la Superintendencia de Industria y Comercio, buscando una declaración de uso no autorizado y, en algunos casos, una indemnización.
Un elemento clave que agrega complejidad a esta situación es la existencia de contratos de patrocinio, como el que la FCF mantiene con Adidas, el fabricante oficial de la camiseta. Salazar fue enfático al señalar que «estas empresas privadas pagan por estar allí» y que la camiseta «no se saca de forma aleatoria, sino por un contrato de patrocinio bastante importante». Esto implica que cualquier uso no autorizado de la prenda en contextos políticos podría tensar la relación con los patrocinadores e incluso involucrar a organismos internacionales como la Conmebol y la FIFA, que también tienen injerencia en la protección de las marcas del fútbol colombiano.
Una sanción ciudadana poco viable
A pesar de la claridad jurídica sobre la titularidad de los derechos, el abogado considera que la Federación difícilmente podrá perseguir a los millones de colombianos que usan la camiseta de la selección para expresar su apoyo a un candidato o simplemente para cumplir con su deber cívico. «Veo muy complicado que la Federación empiece a sancionar ciudadano por ciudadano por el uso de la camiseta para salir a votar o apoyar a un candidato», afirmó Salazar, quien recomendó evitar el uso de signos distintivos en contextos políticos para no generar confusión en el electorado sobre una supuesta autorización oficial. En la práctica, el debate deja en evidencia la delgada línea que existe entre la protección de los derechos de propiedad industrial y la libertad de expresión de los ciudadanos, un dilema que, más allá de las sanciones legales, probablemente se resolverá en el terreno de la sensatez y el respeto por las normas de uso de los símbolos patrios del deporte.












