La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) ha elevado un urgente llamado al Gobierno nacional para que atienda la crisis que enfrenta el sector, solicitando la refinanciación de deudas, la reactivación del incentivo al almacenamiento y la definición de reglas claras de comercialización. La petición se da en medio de una fuerte caída de la producción y precios que no alcanzan a cubrir los costos, mientras que el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, encabezado por Indalecio Dangond, ha anunciado respuestas parciales para el departamento de Casanare, dejando pendientes varias de las demandas centrales del gremio.
Según la Encuesta Nacional de Arroz Mecanizado, el área sembrada en el primer semestre del año se redujo en 93.002 hectáreas, pasando de 417.556 a 324.554 hectáreas, lo que representa una caída de más del 22%. En paralelo, la producción disminuyó en 122.437 toneladas, al pasar de 998.837 a 876.400 toneladas. Esta contracción se atribuye a los efectos climáticos del fenómeno de El Niño y a las posteriores inundaciones, sumados a un mercado que castiga los precios del cereal. En Casanare, uno de los departamentos más golpeados, la productividad cayó de 5,5 a 4,2 toneladas por hectárea, reflejando la gravedad de la situación.
Deuda millonaria y reclamos pendientes
Fedearroz detalló que la deuda total del sector asciende a 471.000 millones de pesos, distribuida en 250.000 millones con bancos y el sistema financiero, 150.000 millones con molinos y 71.000 millones con almacenes de insumos. El gremio insiste en que se requiere una refinanciación que permita a los productores sortear la crisis y no perder sus unidades productivas. Además, reclama la convocatoria del Consejo Nacional del Arroz, luego de que tres comunicaciones formales dirigidas al Ministerio quedaran sin respuesta. El incentivo al almacenamiento, que funcionó durante cerca de tres décadas, fue suspendido hace aproximadamente dos años y su reactivación es considerada esencial para estabilizar los precios.
Los productores también solicitan créditos a 12 años con tasas de fomento para sistemas de riego y reservorios, como una medida para enfrentar los efectos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad del cultivo. Mientras tanto, el ministro Indalecio Dangond ha anunciado la instalación de una mesa para el reperfilamiento de deudas en Casanare y la asignación de recursos específicos para esa región, lo que ha sido interpretado por el sector como una respuesta insuficiente frente a una crisis que tiene alcance nacional.
«No siembren arroz. No es negocio el arroz. Es muy riesgoso»
Indalecio Dangond, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural
Las declaraciones del ministro, contextualizadas por el gremio como referidas a condiciones específicas de La Guajira, han generado malestar entre los arroceros, quienes señalan que reflejan un desconocimiento de la realidad del sector. Fedearroz, por su parte, defendió la transparencia en el manejo de los recursos de la Cuota de Fomento Arrocero, afirmando que han sido auditados por la Contraloría y la Procuraduría, en respuesta al anuncio del ministro de una revisión «forense» de los recursos parafiscales del arroz. Adicionalmente, el gremio cuestionó que las subastas de importación de arroz de Estados Unidos habrían generado 292.867 millones de pesos en los últimos 15 años, mientras que la cuota parafiscal habría superado los 259.000 millones de pesos, recursos que, en opinión del sector, no han sido invertidos adecuadamente para proteger la producción nacional. Ante este panorama, existe una creciente preocupación por un posible déficit de abastecimiento y el consecuente incremento en los costos de importación, lo que podría afectar a toda la cadena agroalimentaria del país.










