Fedearroz pide medidas contra importaciones de arroz ecuatoriano a Colombia

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La Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, alertó al Gobierno Nacional sobre los graves efectos que generan las importaciones legales e ilegales de arroz proveniente de Ecuador en los precios y la producción nacional, solicitando de manera urgente medidas de protección. Rafael Hernández Lozano, gerente general de la entidad, envió una comunicación formal dirigida a los ministerios de Comercio, Industria y Turismo, y de Agricultura y Desarrollo Rural, proponiendo acciones como la retaliación comercial y la designación de un puerto único de ingreso para fortalecer los controles.

Esta situación se ha intensificado en las últimas semanas, particularmente a través de la frontera terrestre con Ecuador, donde el contrabando técnico, la evasión de impuestos y el posible lavado de activos han generado una competencia desleal que presiona a la baja los precios internos del arroz colombiano. Además, se identifican riesgos sanitarios que amenazan la calidad del producto nacional, afectando directamente a miles de productores, especialmente a pequeños y medianos agricultores con márgenes de ganancia ya reducidos.

Consecuencias para la producción y la seguridad alimentaria

El arroz, como alimento básico en la dieta colombiana y principal fuente de sustento para numerosas familias rurales, enfrenta un momento crítico en su producción debido a estas importaciones que distorsionan el mercado interno. La caída en los precios y la rentabilidad ha provocado una reducción en las áreas sembradas, pérdida de empleos en zonas rurales y un debilitamiento general de la seguridad alimentaria del país. Fedearroz enfatiza que estas dinámicas no solo perjudican la economía de los arroceros, sino que comprometen la sostenibilidad del sector agrícola.

Entre las propuestas específicas de la federación se encuentra la inclusión indefinida del arroz en las medidas de retaliación comercial contra Ecuador, junto con la implementación de un puerto único que facilite el control aduanero y sanitario. Estas acciones buscan proteger a los productores nacionales y restaurar el equilibrio en el mercado, evitando mayores pérdidas para un sector vital en la economía rural colombiana.

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