La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo revela que el dólar en Colombia se mantendrá por debajo de los 4.000 pesos durante todo 2024 y los próximos dos años, con una proyección de estabilidad cambiaria que alcanza los 3.800 pesos para diciembre de 2026. Analistas consultados por la entidad destacan esta tendencia pese a las presiones externas e internas, proyectando un cierre de 3.746 pesos en febrero de 2026 como máximo mensual, con un mínimo de 3.662 pesos el 4 de febrero, superando ligeramente la expectativa previa de 3.670 pesos por 76 unidades.
En marzo de 2026, la cotización oscilaría entre 3.700 y 3.750 pesos, con una mediana de 3.730 pesos, mientras que el repunte reciente observado el 24 de marzo, con apertura en 3.725 pesos, responde a tensiones en Medio Oriente, incluyendo ataques iraníes, posibles cierres del Estrecho de Ormuz —que canaliza el 20 por ciento del crudo global— y un alza del Brent por encima de los 101 dólares, con un incremento del 1,2 por ciento. El índice DXY se mueve entre 98,50 y 100,40 puntos, y Credicorp Capital advierte de un posible techo en 3.780 pesos.
Presiones globales y locales en el horizonte
La estabilidad proyectada resiste incertidumbres como la política de la Reserva Federal de Estados Unidos, que podría debilitar el dólar, el conflicto entre Irán e Israel con ataques en Tel Aviv y drones en Kuwait y Arabia Saudita, así como negociaciones entre Donald Trump e Irán que exigen un plazo de cinco días para evitar el cierre de Ormuz, rechazado por Teherán. En el ámbito local, el gobierno de Gustavo Petro enfrenta una investigación en Estados Unidos, junto a las elecciones presidenciales colombianas y el alza de los precios del petróleo, todo lo cual genera aversión al riesgo global pero flujos de divisas por exportaciones petroleras que contrarrestan las tensiones.
Expectativas de control sin sobresaltos
Los expertos de Fedesarrollo anticipan un panorama controlado sin grandes volatilidades en los próximos dos años, equilibrando las presiones internacionales de la Fed, Irán y el petróleo con factores locales como la gestión del gobierno Petro y el calendario electoral. Este pronóstico ofrece un respiro para la economía colombiana, donde la estabilidad cambiaria facilita la planificación de importadores y exportadores en un contexto de incertidumbre geopolítica.












