La angustia y la incertidumbre marcan el proceso judicial por el feminicidio de Natalia Santodomingo, una mujer trans de 33 años asesinada en su vivienda en Cajicá hace poco más de un año. El hombre procesado por este crimen, identificado como Carlos Fernando Castillo, quien fue capturado hace ocho meses, podría quedar en libertad el próximo 20 de septiembre si para esa fecha no se ha instalado la audiencia de juicio oral debido al vencimiento de términos procesales.
El abogado de las víctimas, Saúl León, confirmó que existe un riesgo inminente de que el acusado, quien responde por los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio, recupere su libertad. “Este sujeto podría quedar en libertad por vencimiento de términos”, advirtió el jurista. La hermana de Natalia, Diana Quintero, corroboró la fecha límite con preocupación: “Los términos se vencen en septiembre, como el 20 de septiembre más o menos”. La familia ha descrito el proceso judicial como una “lucha constante” desde que se produjo la captura del presunto agresor.
Un crimen con patrón de odio
La investigación del caso ha revelado detalles escalofriantes sobre el asesinato. Natalia recibió 68 puñaladas, todas dirigidas del tórax hacia arriba, un patrón que para la Fiscalía corresponde a un crimen de odio motivado por su identidad de género. “El dictamen de medicina legal estableció que los patrones de las 68 heridas derivaban de una caracterización de crímenes de odio en razón a su identidad de género”, explicó Saúl León. La tesis de la acusación sostiene que el crimen se produjo porque la relación que sostenía con el procesado no continuaría. En Colombia, el delito de feminicidio agravado también cobija a las mujeres trans cuando el asesinato está motivado por razones de género o prejuicio hacia su identidad.
Diana Quintero recuerda a su hermana como una persona “excepcional”, servicial y cercana, y describe el profundo dolor que embarga a su familia. “Mi mamita llora mucho desde el día” en que ocurrió el asesinato, relató. La familia asegura que debió insistir ante la Fiscalía para que la investigación avanzara, recibiendo inicialmente respuestas de que no había pruebas ni cámaras que permitieran esclarecer el caso.
La exigencia de justicia
Ante este panorama, la principal exigencia de la familia Santodomingo Quintero es que la etapa de juicio oral comience antes del 20 de septiembre, fecha límite para evitar la liberación del acusado. “Luchamos para que no quede en libertad, para que esto no quede en la impunidad y se haga justicia”, afirmó Diana Quintero. El caso, que ha conmocionado a la comunidad de Cajicá y a las organizaciones de defensa de los derechos de las personas trans, se encuentra en un momento crítico donde el reloj judicial corre en contra de las víctimas.
“Este sujeto podría quedar en libertad por vencimiento de términos”
Saúl León, abogado de las víctimas
Mientras tanto, Carlos Fernando Castillo continúa privado de la libertad a la espera de que se defina su situación judicial. La familia de Natalia y sus representantes legales hacen un llamado a las autoridades judiciales para que se garantice que el proceso avance con la celeridad necesaria y se evite que el presunto feminicida recupere la libertad por un tecnicismo procesal, en un caso que ya ha sido señalado como un claro ejemplo de violencia extrema motivada por el odio y la discriminación.












