La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), presidida por Jaime Alberto Cabal, alertó sobre el riesgo de pérdida de más de 700 mil empleos en Colombia debido al aumento del 23 por ciento al salario mínimo decretado por el presidente Gustavo Petro mediante el Decreto 1469 de 2025, que establece el incremento para 2026 en 23,7 por ciento hasta alcanzar los 2 millones de pesos. En respuesta, Fenalco presentó una demanda de nulidad y solicitud de suspensión provisional ante el Consejo de Estado, argumentando que el gobierno ignoró variables legales obligatorias como la inflación, la productividad, el PIB y la participación de los salarios en el ingreso nacional, además de basarse en el concepto no vinculante de “salario vital” de la OIT.
Jaime Alberto Cabal, en declaraciones a la revista Semana, enfatizó los efectos negativos a mediano y largo plazo, señalando que las empresas podrían verse obligadas a aumentar los precios de los productos o despedir trabajadores, lo que derivaría en una cascada de alzas generalizadas. El exministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, respaldó esta posición al calificar la medida como “chambonamente diseñada”, destacando inconsistencias legales profundas en su elaboración.
Advertencias sobre informalidad y cierre de empresas
Según Cabal, “pueden llegar a ser más de 700 mil los puestos de trabajo que hoy en día están en riesgo por esta cuestión”, con algunos trabajadores yendo a la calle y otros a la informalidad. “Hoy pueden estar felices por el momento, pero lamentablemente el impacto se va a ir viendo a mediano y largo plazo, cuando ya muchas empresas no puedan resistir”, agregó, subrayando que no se puede tapar el sol con las manos. Esta advertencia se enmarca en el contexto de un decreto impulsado por el gobierno que combina efectos con la reforma laboral en trámite, mientras ya se registran alzas de precios en diversos sectores.
“El decreto incurre en inconsistencias legales profundas al aplicar criterios no contemplados en la ley y desconocer las variables técnicas que obligatoriamente deben tenerse en cuenta para la fijación del salario mínimo”
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco
Fenalco ha iniciado una investigación sobre las acciones que tomarán las empresas ante este panorama, que afecta por igual a pequeñas, medianas y grandes compañías. Cabal también interpretó la decisión como una estrategia política en un año electoral, lo que agrava las preocupaciones de los gremios sobre un impacto progresivo en la economía nacional.

















