En medio de la emergencia sísmica que ha sacudido a varias regiones del país, el director de Fenalco Bogotá-Cundinamarca, Juan Esteban Orrego, y el vocero del partido Mira en el Concejo de Bogotá, Samir Bedoya Piraquive, solicitaron formalmente al alcalde Carlos Fernando Galán evaluar el retiro o la pausa del Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, la reforma tributaria distrital que busca modificar el impuesto predial e implementar una sobretasa para financiar la modernización del alumbrado público. La petición se fundamenta en que las consecuencias económicas y sociales del terremoto han alterado drásticamente las condiciones que justificaban la iniciativa, afectando la capacidad de pago de hogares y sectores productivos.
Según los análisis presentados por el gremio y los concejales, cerca de 870.000 predios en Bogotá podrían verse afectados por los cambios en el impuesto predial y la nueva sobretasa de alumbrado público, la cual contempla tarifas diferenciadas según el tipo de inmueble. Para las viviendas de estratos 4, 5 y 6, se establece una tarifa de 0,4 por mil, mientras que las residencias de estratos 1, 2 y 3 con avalúos superiores a 20.000 UVT también quedarían alcanzadas. Los predios dotacionales y urbanizables no edificados tendrían una tarifa de 0,9 por mil, y los inmuebles comerciales, industriales y financieros enfrentarían una tasa de 1 por mil. El cobro promedio anual estimado por esta sobretasa oscilaría entre los 133.051 pesos para un predio de estrato 4 y los 2,34 millones de pesos para propiedades financieras, con topes anuales de 600 UVT para viviendas y 1.200 UVT para el resto de categorías.
Un contexto de inestabilidad para discutir reformas
La solicitud de Fenalco y el partido Mira se da en el marco del trámite del Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, el cual también propone ajustar las tarifas generales del impuesto predial, que irían desde el 5,5 por mil para residenciales hasta el 33 por mil para terrenos urbanizables no urbanizados, pasando por un 16 por mil para inmuebles financieros y un 10 por mil para industriales. La tarifa residencial más alta, de 13,9 por mil, se aplicaría a aquellos inmuebles con avalúos superiores a los 4.411 millones de pesos. Sin embargo, los peticionarios argumentan que la prioridad actual debe ser atender la emergencia de los damnificados y canalizar las donaciones ciudadanas, no aumentar la carga tributaria sobre los bogotanos.
«La discusión sobre una reforma tributaria distrital debería darse en un contexto de mayor estabilidad y con una evaluación actualizada de la capacidad económica de los hogares y de los sectores productivos»
Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá-Cundinamarca
El llamado cobra fuerza al considerar que una parte significativa de los 870.000 predios afectados corresponde a propiedades residenciales de alto valor y predios no residenciales, sectores que ya enfrentan sobrecostos operativos y una menor demanda a raíz del sismo. Samir Bedoya Piraquive, vocero del partido Mira en el Concejo, insistió en que las circunstancias económicas y sociales actuales ameritan que la administración distrital evalúe nuevamente la conveniencia y la oportunidad de tramitar una iniciativa de esta naturaleza, especialmente cuando aún no se han medido los impactos reales del terremoto en la economía local.
«Las circunstancias económicas y sociales ameritan que la administración evalúe nuevamente la conveniencia y la oportunidad de tramitar una iniciativa de esta naturaleza»
Samir Bedoya Piraquive, vocero del partido Mira
A pesar de la oposición al momento elegido para la reforma, Fenalco manifestó su disposición a trabajar junto con el Distrito en la búsqueda de alternativas fiscales que no afecten el empleo, la competitividad ni la capacidad de pago de los ciudadanos. El gremio no desconoce las necesidades fiscales de la capital, pero insiste en que la prioridad inmediata debe ser la recuperación tras la emergencia sísmica, antes de imponer nuevas cargas a los contribuyentes.










