La final de la Copa Sudamericana 2026, que se disputará el 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, proyecta un impacto económico superior a los $840.000 millones para la ciudad, cifra comparable a la del Carnaval de Barranquilla. El anuncio fue realizado por la Oficina de Turismo de la Alcaldía de Barranquilla el miércoles 4 de noviembre de 2025, detallando que la estrategia para recibir el evento se basa en dos pilares fundamentales: la conectividad aérea y la infraestructura para grandes eventos, con el objetivo de aprovechar la llegada de aficionados, delegaciones y turistas para ampliar el consumo local y fortalecer la proyección internacional de la ciudad.
En materia de conectividad, el aeropuerto Ernesto Cortissoz, cuya operación en tierra fue asumida por la Alcaldía, cuenta con 189 frecuencias semanales, más de 10 destinos nacionales y 7 internacionales, operado por 10 aerolíneas. Con cerca de 3,7 millones de pasajeros al año, es el cuarto aeropuerto de Colombia por volumen de carga y ofrece vuelos directos desde Madrid, Panamá, Miami y Aruba. Además, para la final se ha anunciado la oferta de cuatro vuelos desde Buenos Aires. En cuanto a infraestructura deportiva, el estadio Metropolitano Roberto Meléndez afronta la recta final de una profunda remodelación que ampliará su capacidad de 43.000 a 65.000 espectadores, con mejoras en salas internacionales y otros espacios para pasajeros, reflejo del trabajo que la administración local viene realizando para posicionar a Barranquilla como un destino de primer nivel.
Barranquilla, un destino en ascenso
El Carnaval de Barranquilla 2026, principal antecedente de medición del potencial económico de grandes eventos, registró más de 820.000 visitantes nacionales e internacionales, una ocupación hotelera superior al 90%, más de 6 millones de espectadores, más de 500 eventos y alrededor de 195.000 empleos directos e indirectos. Según la Oficina de Turismo, estas cifras sirven de referencia para dimensionar el impacto esperado:
«Más de 820.000 visitantes nacionales e internacionales, una ocupación hotelera superior al 90%, más de 6 millones de espectadores y un impacto económico superior a los $840.000 millones»
Oficina de Turismo de Barranquilla
«El propósito es que la final continental también contribuya a esa dinámica y que quienes lleguen a la ciudad encuentren razones para conocerla, recorrerla y disfrutar de su oferta turística, cultural y gastronómica», agregó la Oficina de Turismo. La ciudad ha ampliado sus escenarios de encuentro y recuperado su relación con el río Magdalena y el mar Caribe. Entre los atractivos turísticos recomendados se encuentran el Gran Malecón, con sus 5,5 kilómetros a orillas del río y más de 20 atractivos complementarios, que ha albergado más de 2.000 eventos culturales desde su apertura y cumple nueve años; el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, con más de un millón de visitantes en tres años, 6,6 kilómetros de senderos y 171 especies de aves registradas, de las cuales 57 son migratorias; la playa urbana de Puerto Mocho, con su oferta de mar y gastronomía; y el Museo a Cielo Abierto de Barrio Abajo.
Con la final de la Copa Sudamericana, Barranquilla busca posicionarse como destino turístico internacional, con énfasis en atraer turismo europeo, y consolidar su capacidad para albergar grandes eventos. La combinación de una infraestructura renovada, una conectividad aérea en expansión y una rica oferta cultural y natural promete que la ciudad no solo sea sede de un gran espectáculo deportivo, sino que también se convierta en un atractivo por sí misma para los visitantes de todo el mundo.









