La fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, rechazó categóricamente las acusaciones del presidente Gustavo Petro, quien la señaló por supuestos vínculos laborales entre su esposo y el abogado Abelardo de la Espriella, candidato presidencial. En una entrevista reciente con Blu Radio, Camargo calificó estas imputaciones de absolutamente falsas y las atribuyó en parte a un trasfondo machista, defendiendo la integridad de su gestión y la independencia de su familia. Las declaraciones del mandatario surgieron originalmente a principios de febrero de 2026, durante un Consejo de Ministros en Montería, donde aludió a una presunta alianza de la fiscal con el defensor de testaferros de tierras en Ciénaga de Oro, basándose en una denuncia anónima del partido Colombia Humana.
Camargo enfatizó que su esposo, quien se retiró del ejercicio profesional al asumir ella la Fiscalía para evitar cualquier duda sobre su independencia, no mantiene relación alguna con figuras políticas ni ha trabajado con De la Espriella ni con ningún candidato o político. Este intercambio se enmarca en crecientes tensiones entre el Gobierno y la Fiscalía, recordando que el propio Petro postuló a Camargo como sucesora de Francisco Barbosa, aunque ahora critica discrepancias entre los registros de tierras de la SAE y la Fiscalía en Córdoba. Recientemente, la Fiscalía imputó cargos a Ricardo Roa, de Ecopetrol, y a Juliana Guerrero, candidata a viceministra de Juventud, ambos cercanos al Ejecutivo, lo que ha avivado las fricciones.
Camargo llama a usar canales institucionales
En su diálogo con Blu Radio, la fiscal general lamentó el espectáculo público de las acusaciones y reiteró su compromiso con la institucionalidad, instando al presidente a utilizar los canales regulares para cualquier reparo formal y sustentado contra su actuación. La denuncia anónima de Colombia Humana sugería un vínculo entre el esposo de Camargo y De la Espriella con el fin de «encarcelar miembros del Gobierno», lo que Camargo desmintió rotundamente, argumentando que este tipo de señalamientos insinúan que actúa influida por su marido, un claro sesgo machista.
“Es lamentable todo ese espectáculo hacia el exterior. Yo creo profundamente en la institucionalidad y creo en los canales regulares de comunicación”
Luz Adriana Camargo, Fiscal General de la Nación
“Si él tiene reparos respecto de la actuación mía, él también tendría que utilizar los canales institucionales para hacer esos señalamientos de manera formal y de manera sustentada e informada”
Luz Adriana Camargo, Fiscal General de la Nación
Por su parte, el presidente Petro justificó sus palabras al señalar el desconocimiento de los propietarios de las tierras en Ciénaga de Oro como indicio de testaferrato, acusando a la fiscal de aliarse ahora con el abogado de esos implicados. Abelardo de la Espriella, por su lado, negó cualquier relación con Camargo o su esposo, afirmando que ya no encuentran qué inventar por el miedo a la derrota. Este episodio afecta la imagen de la justicia en un contexto de polarización política, donde Camargo insiste en la necesidad de formalidad para preservar la confianza institucional.
“Quien conoce a mi esposo pues tiene clarísimo que no tiene relación con político alguno, no es una persona política. No ha trabajado ni con Abelardo de la Espriella ni con ningún candidato presidencial, ni con ningún político, no es su mundo. Esto también tiene un poco de machismo en el fondo…”
Luz Adriana Camargo, Fiscal General de la Nación
“La gente desconoce quiénes eran los dueños de la tierra de Ciénaga de Oro. Ese desconocimiento de propietarios significa testaferrato y, por tanto, una oportunidad con la Fiscalía. Pero ahora la fiscal, dicen, que está aliada con el abogado los testaferros”
Gustavo Petro, Presidente de la República
“no conozco a la fiscal general ni a su esposo. Ya no encuentran qué inventar; el miedo a la derrota los tiene desesperados”
Abelardo de la Espriella, abogado












