La Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a Hugo Fernando Silva Soto por los delitos de feminicidio agravado, homicidio agravado y alteración de elemento material probatorio, tras establecer que habría simulado un accidente de tránsito para encubrir el asesinato de su expareja, Karen Cecilia López Avendaño, de 34 años, y de su hijo de 10 meses, identificado con la inicial L. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 11 de diciembre de 2025, en la calle 63 con carrera 70, cerca del Jardín Botánico de Bogotá, y la audiencia de acusación se realizó el pasado 5 de agosto de 2026.
De acuerdo con la investigación, la mujer y el menor de edad fueron hallados sin vida dentro de un vehículo Volkswagen Golf, propiedad de la actual novia de Silva Soto, que había colisionado contra un árbol. En el lugar, los organismos de socorro encontraron al acusado con lesiones leves en el asiento del copiloto. Sin embargo, los dictámenes de Medicina Legal determinaron que las lesiones de la víctima y del bebé eran incompatibles con un siniestro vial. La mujer presentaba una herida por arma cortopunzante en el cuello, mientras que el menor falleció por un mecanismo de aceleración y desaceleración cervical, conocido como síndrome del niño zarandeado.
La hipótesis de la fiscalía
Durante la audiencia, el fiscal del caso presentó las pruebas que sustentan la acusación, entre ellas el análisis de cámaras de seguridad y testimonios que indican que el menor ya había fallecido antes del supuesto accidente y que Silva Soto transportó su cuerpo hasta el vehículo. Según el ente acusador, el acusado habría manipulado la escena colocando el cuerpo de Karen Cecilia López Avendaño en el asiento del conductor y luego chocado el automóvil para simular un accidente de tránsito. “La lesión en cuello de Karen Cecilia López Avendaño corresponde a una herida por elemento cortopunzante, siendo esta incompatible con una lesión producto de accidente de tránsito”, afirmó el fiscal en la audiencia.
“Recordemos, su señoría, que para ese escenario, para ese momento y justo en ese instante ya había perdido la vida [ella]. Quiere decir esto, su señoría, que los muertos no conducen”.
Fiscal del caso, en audiencia del 5 de agosto de 2026
La defensa de Silva Soto ha sostenido que la víctima estaba aprendiendo a estacionar y que él la acompañaba como copiloto, pero la contundencia de las pruebas periciales y el análisis de los videos de seguridad desvirtuaron esa versión. El acusado permanece vinculado al proceso mientras se define la fecha del juicio oral, en el que deberá responder por la muerte de su expareja y de su hijo de tan solo 10 meses, en un caso que ha conmocionado a la capital del país.












