La Fiscalía General de la Nación presentó una acusación formal contra José Eduardo Chalá Franco, conductor de taxi, por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio y lesiones personales, tras el trágico incidente en el que atropelló a once personas en el barrio Santa Rita de la localidad de San Cristóbal, en el sur de Bogotá. El hecho ocurrió el 8 de noviembre de 2025, cuando el vehículo perdió el control debido a exceso de velocidad y un grado tres de alcoholemia, el máximo según la legislación colombiana, ignorando señales de pare y causando la muerte de una menor de 15 años tres días después, el 11 de noviembre.
Chalá Franco fue capturado en flagrancia el mismo día del suceso y se le imputaron inicialmente tentativa de homicidio y lesiones personales, cargos que admitió. Posteriormente, tras confirmarse la muerte de la adolescente por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, la imputación se amplió a homicidio agravado, la cual no aceptó. Actualmente permanece privado de la libertad en un establecimiento carcelario mientras avanza el proceso judicial, y esta acusación formal representa un significativo avance en el caso.
Detalles del siniestro y causa de muerte
El fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá detalló que la menor falleció por choque neurogénico secundario a contusión hemorrágica frontoparietal derecha, derivado de un trauma encefálico severo sufrido como peatón atropellada por el taxista. La causa de muerte se certificó como trauma encefálico severo contundente, clasificado como muerte violenta en un incidente de tránsito.
“La muerte se presentó como consecuencia de las lesiones sufridas el día de los hechos, al indicar que se trata de una adolescente de 15 años que falleció por choque neurogénico secundario a contusión hemorrágica frontoparietal derecha debido al trauma encefálico severo en calidad de peatón atropellada por taxista. La causa de la muerte: trauma encefálico severo contundente en manera de muerte violenta en incidente de tránsito”
Fiscal, Unidad de Vida, Seccional Bogotá
En su intervención, el fiscal reprochó al acusado su conciencia del riesgo, afirmando que sabía perfectamente que conducir en estado de embriaguez grado tres podía generar resultados fatales y aun así decidió continuar.
“Usted sabía perfectamente que este resultado podría producirse y aceptó esa probabilidad al tomar la decisión de seguir conduciendo en grado de embriaguez tres”
Fiscal, Unidad de Vida, Seccional Bogotá
Este caso subraya los peligros de la conducción bajo efectos del alcohol y resalta el compromiso de la Fiscalía en perseguir con rigor estos delitos que afectan la seguridad vial en la capital.

















