La Fiscalía General de la Nación desmanteló una organización criminal liderada por Luis Alfredo Barco Chaverra, quien operaba desde la cárcel bajo el mando de alias Campanita, dedicada a secuestrar, torturar y asesinar turistas extranjeros en la finca El Conejo, ubicada en la vía a Turbaco, Cartagena. Entre los capturados figuran Juan David Sierra Padilla, administrador de la finca, Deivinson Blanco Barrios, conocido como el Arquero, y Hollyfyr Cesaren Méndez, conductor de taxi, a quienes el fiscal Héctor Doney, de la seccional Bolívar, les imputó cargos por homicidio agravado, secuestro extorsivo y concierto para delinquir agravado, además de robo internacional y ocultamiento de pruebas.
La banda contactaba a sus víctimas a través de la aplicación Grindr, en playas como Marbella, bares del Centro Histórico o la terminal de Bayunca, para luego transportarlas en taxis o mediante aplicaciones hasta la finca, donde las agredían para obtener contraseñas bancarias, las apuñalaban y enterraban sus cuerpos calcinados con llantas. Casos documentados incluyen al ruso Dmitry Zimin, desaparecido en octubre de 2025 y cuyo cuerpo fue hallado enterrado en la finca; el canadiense Mario Thovin, secuestrado el 15 de septiembre de 2025; el brasileño Fabio Martínez, abandonado en Bayunca; dos mexicanos y dos salvadoreños, sumando al menos seis víctimas confirmadas.
Detalles de los robos y métodos macabros
De las víctimas, se robaron cinco mil dólares de la cuenta de Mario Thovin, once mil de Fabio Martínez y cinco mil doscientos de los dos salvadoreños, todo mediante extorsión y acceso a sus cuentas bancarias. Un Chevrolet Joy blanco con rastros de sangre fue clave en los traslados a la finca, donde se presume hay más cadáveres ocultos.
“Vi desde el retrovisor cómo apuñalaron al ruso”
Hollyfyr Cesaren Méndez, conductor de taxi y testigo
La investigación surgió por una alerta del administrador de un hotel sobre la desaparición de Dmitry Zimin, quien no salió de su habitación, y se fortaleció con el hallazgo de un fémur humano en la finca El Conejo. La Fiscalía reveló las capturas e imputaciones, mientras surgen hipótesis de vínculos con miembros de la Fuerza Pública, evidenciados en llamadas a un ‘comandante’ sobre puestos de control y la presencia de un puesto policial frente a la finca. Este escándalo genera alarma por posibles víctimas adicionales y amenaza el turismo en Cartagena, una de las joyas del Caribe colombiano.

















