La Fiscalía General de la Nación, a través del fiscal ciento 75 local de Medellín, Carlos Arturo Gómez Osorio, y bajo la dirección de Luz Adriana Camargo, ordenó medidas de protección a favor del empresario de eventos Ricardo Leyva Páez contra su exesposa Karen Santos García, investigada por presuntos delitos de extorsión agravada. Estas medidas incluyen una prohibición absoluta de contacto directo o indirecto, atención prioritaria en los Centros de Atención Inmediata (CAI) y acompañamiento policial constante, en respuesta a la denuncia presentada por Leyva, quien manifestó un riesgo inminente por amenazas de divulgación de un video íntimo y daño a su reputación profesional.
El caso se desarrolla en Medellín, Colombia, donde las autoridades adoptaron estas acciones con base en la investigación preliminar por extorsión agravada. Según el documento judicial de la Fiscalía, el riesgo se concreta en conductas presuntamente realizadas por Santos García, lo que llevó a la imposición de la medida principal de prohibición absoluta de acercamiento, contacto o comunicación con Leyva o su núcleo familiar por cualquier medio, salvo orden judicial superior, como regulaciones de visitas a hijos menores, en cuyo caso el contacto debe ser mínimo y preferentemente a través de terceros neutrales.
«El Despacho Fiscal adopta estas medidas con base en la manifestación de riesgo inminente formulada por el denunciante, RICARDO LEYVA PÁEZ, en el marco de la investigación por los PRESUNTOS DELITOS de Extorsión Agravada. El riesgo manifestado por el denunciante se concreta en las siguientes conductas presuntamente realizadas por la indiciada».
Documento judicial de la Fiscalía General de la Nación
«Prohibición Absoluta de Contacto (MEDIDA PRINCIPAL Y CONDICIONADA): Se ordena la PROHIBICIÓN ABSOLUTA a la indiciada de acercarse, contactar o comunicarse con el denunciante o su núcleo familiar por cualquier medio, SALVO QUE EXISTA ORDEN JUDICIAL O LEGAL SUPERIOR QUE OBLIGUE DICHO CONTACTO (ej. Regulación de visitas a hijos menores). En caso de existir dicha excepción, el contacto debe ser estrictamente el necesario para cumplir el mandato legal/judicial, debiendo canalizarse preferentemente por terceras personas neutrales».
Documento judicial de la Fiscalía General de la Nación
Denuncias cruzadas y fragmentación procesal
El conflicto entre Leyva y Santos se enmarca en denuncias mutuas: mientras el empresario acusa a su exesposa de extorsión y hostigamiento, ella lo señala por violencia física y psicológica, respaldada en videos que muestran persecución con cuchillo y amenazas de muerte, los cuales presentó ante la Fiscalía y medios de comunicación. Sin embargo, Santos no ha recibido medidas de protección similares, y los procesos avanzan por fiscales distintos sin intercambio de información en la fase preliminar, lo que genera fragmentación según voces expertas consultadas.
Karen Santos García, por su parte, ha relatado su versión de los hechos, afirmando que abandonó el hogar por miedo tras una gira de conciertos, atribuyendo los problemas al consumo excesivo de alcohol de Leyva, quien cambiaría de personalidad al estar ebrio, pese a sus esfuerzos por ayudarlo, según lo conocen sus amigos y allegados.
«La única razón por la que salí fue porque estaba huyendo, porque tenía miedo. Ese día llegamos a la casa después de haber terminado una gira de conciertos. Ricardo tiene un problema muy grande con el alcohol. Sus amigos y todas las personas que me conocen saben que yo traté de ayudarlo. Él era una persona cuando estaba con tragos y otra cuando estaba sobrio».
Karen Santos García
Atención al caso por el presidente Petro
El caso ha trascendido al ámbito nacional con el pronunciamiento del presidente Gustavo Petro tras las denuncias de Santos, mientras Leyva ha obtenido derechos a atención prioritaria en CAI y seguimiento policial, destacando las tensiones en un proceso judicial marcado por acusaciones recíprocas y la ausencia de cifras cuantificables en esta etapa inicial de la investigación.










