La Fiscalía General de la Nación desarticuló una red delincuencial en Bogotá que operaba con una ambulancia para cometer hurtos calificados y secuestros extorsivos agravados, causando daños superiores a los 145 millones de pesos. Los imputados, Wilmer Yesid Jiménez Ardila, Ana Yasiris Mena Mena y Fabián Octavio Chivatá Giral, fueron privados de la libertad mediante medida de aseguramiento en centro carcelario, tras la información oficial divulgada el 19 de marzo de 2026. Esta banda llevó a cabo al menos cinco eventos delictivos en localidades como Teusaquillo, Usaquén y Suba, afectando viviendas, comercios y bombas de gasolina.
Los criminales simulaban emergencias médicas con el vehículo sanitario para eludir a las autoridades y ganar acceso a los lugares, donde intimidaban a las víctimas con armas de fuego y aplicaban violencia extrema, como colocar pistolas en la boca de los afectados o acercar taladros a sus cabezas, exigiendo transferencias bancarias inmediatas. Este patrón organizado y reiterado evidenciaba un alto riesgo de reincidencia, según las investigaciones que culminaron en sus capturas posteriores a varios de estos hurtos y secuestros.
Modus operandi revelado y advertencia pública
Deicy Jaramillo Rivera, delegada para la Seguridad Territorial, detalló el sofisticado modus operandi que permitía a la banda pasar desapercibida gracias a la apariencia legítima de la ambulancia como vehículo de servicio público. Ninguno de los imputados aceptó los cargos durante las audiencias, lo que subraya la gravedad del caso ocurrido en un evento clave el 30 de agosto de 2024. La Fiscalía enfatizó la necesidad de vigilar el uso indebido de estos vehículos para delitos graves y anunció que continúa la investigación para una completa judicialización.
“El riesgo que representan no radica solo en el daño ya causado, sino en su evidente disposición a reiterar conductas violentas para cometer los hurtos”
Un fiscal ante el juez de control de garantías
Este golpe a la delincuencia organizada en la capital resalta los peligros de bandas que explotan servicios esenciales para sus fechorías, dejando un saldo de terror en las comunidades afectadas y sirviendo como advertencia para prevenir futuros atentados similares.












