Fiscalía imputa cargos a red transnacional por contrabando con marcas Lili Pink y Yoi

Compartir en redes sociales

La Fiscalía General de la Nación imputó cargos el 16 de julio de 2026 a una organización transnacional que, desde el año 2013, habría utilizado un entramado de sociedades en Colombia y Panamá para importar y comercializar mercancías de manera ilegal bajo las marcas Lili Pink y Yoi. La audiencia de imputación, que se lleva a cabo en una fecha clave para el proceso, reveló los primeros detalles de un esquema delictivo que buscaba dar apariencia de legalidad a operaciones de comercio exterior, generando un posible impacto fiscal y aduanero en el país.

De acuerdo con la investigación, liderada por la Fiscalía a partir de una denuncia de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), las empresas señaladas como fachada fueron Fast Moda, Innova Quality S.A.S. y Bing Light S.A.S., estas dos últimas ya disueltas y liquidadas. El mecanismo consistía en la creación y posterior liquidación recurrente de sociedades, utilizando importadoras de papel y enviando recursos a empresas panameñas controladas por la misma organización. Además, se identificó que los representantes legales aparentes eran en realidad personas con cargos operativos como conductores, operarios, tesoreros y abogados, mientras que los verdaderos controladores financieros permanecían ocultos.

“Se pudo establecer entonces cómo se conformó una organización delictiva de carácter transnacional que, desde el año 2013 a la fecha, se ha dedicado a la realización de operaciones de comercio exterior, dándole apariencia de legalidad con el fin de lograr el ingreso de mercancías a territorio aduanero nacional”, señaló la fiscal del caso, cuyo nombre no fue revelado, durante la audiencia.

Fiscal del caso, Fiscalía General de la Nación

El entramado de empresas fachada

El modus operandi, detallado por la Fiscalía, buscaba desdibujar la responsabilidad de quienes tenían el control financiero de la empresa criminal. “Quienes registran constituyendo las sociedades y fungiendo como representantes legales son, en realidad, personas con cargos operativos como conductores, operarios, tesoreros y abogados al interior de la empresa”, explicó la fiscal, indicando que esa estrategia estaba diseñada para evitar que los verdaderos responsables quedaran expuestos. Las mercancías ingresadas ilegalmente incluían prendas de vestir, juguetes y productos cosméticos, según consta en el expediente.

“[Esa estrategia buscaba] desdibujar la responsabilidad de quienes tienen el control financiero de la empresa criminal”.

Fiscal del caso, Fiscalía General de la Nación

La audiencia de imputación continuará en los próximos días, durante los cuales la Fiscalía presentará más pruebas que permitan esclarecer el alcance total de la organización y el monto de las operaciones ilícitas. Mientras tanto, el caso se perfila como uno de los más relevantes en materia de contrabando y lavado de activos en la región, con implicaciones transnacionales que ya han llevado a las autoridades a seguir la pista de los movimientos financieros entre Colombia y Panamá.

Sigue leyendo