El nuevo presidente del Senado, Honorio Henríquez, expresó este 21 de julio su total solidaridad con el presidente electo Abelardo de la Espriella, luego de que se conocieran presuntas amenazas en su contra que habrían sido orquestadas por organizaciones armadas con el objetivo de interferir en la transición de gobierno. La Fiscalía General de la Nación abrió de manera formal una investigación, con un fiscal delegado en la seccional del Atlántico, para esclarecer un plan de atentado que, según los reportes de inteligencia, incluiría una recompensa de 3.000 millones de pesos.
Henríquez, quien fue elegido presidente del Senado la noche del 20 de julio durante la instalación del nuevo Congreso por el presidente Gustavo Petro, utilizó su cuenta oficial en la red social X para manifestar su respaldo. “Toda mi solidaridad con el presidente electo, Abelardo de la Espriella ante las amenazas de las que ha sido objeto. La violencia y la intimidación jamás pueden tener cabida en una democracia”, escribió el dirigente, marcando una postura clara de respaldo institucional al mandatario electo en medio de la creciente tensión política.
La amenaza fue puesta en conocimiento por el equipo de seguridad de De la Espriella, que alertó sobre un presunto plan para atentar contra su vida basado en informes de inteligencia que mencionan a organizaciones armadas dispuestas a interferir en el proceso de empalme. La Fiscalía ya ha puesto en marcha labores técnicas de Policía Judicial para determinar la autenticidad y los pormenores de la amenaza reportada, mientras la fuerza pública implementa revisiones y ajustes en los protocolos de seguridad en los eventos públicos del equipo de transición.
Respaldo del procurador y postura del mandatario electo
El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, también se pronunció mediante un comunicado en X, en el que rechazó de manera contundente cualquier amenaza o acto de violencia que ponga en riesgo la vida, la integridad o la seguridad del presidente electo Abelardo de la Espriella. Eljach instó a las autoridades a investigar con celeridad y a tomar todas las medidas necesarias para garantizar la protección del mandatario entrante y el normal desarrollo de la transición institucional.
“Colombia tiene derecho a vivir en democracia y ninguna organización criminal impedirá que el Gobierno elegido por los colombianos ejerza sus funciones”.
Oficina del presidente electo
Pese al ambiente de zozobra, el equipo de gobierno de De la Espriella emitió un comunicado en el que aseguró que el presidente electo no suspenderá su agenda de trabajo ni el proceso de empalme territorial, porque considera que Colombia no puede ceder ante las amenazas de quienes pretenden imponer el miedo mediante la violencia. La determinación del mandatario electo busca enviar un mensaje de fortaleza institucional en un momento en que las organizaciones armadas intentan condicionar el traspaso de poder.
La investigación formal que adelanta la Fiscalía, con sede en el Atlántico, avanza en medio de hermetismo, mientras el país sigue atento a los movimientos del nuevo Congreso y a las medidas de seguridad que rodearán los próximos actos del presidente electo. El respaldo unánime de las altas cortes y del Legislativo se ha convertido en un pilar para contrarrestar el intento de intimidación que busca empañar la transición democrática en Colombia.












