La Fiscalía General de la Nación avanza en el desmantelamiento de la compleja red de seguridad que protegía a Naín Andrés Pérez Toncel, alias «Bendito Menor», jefe de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, abatido junto a su pareja Rosa Angélica Tarazona, alias «La Bebecita», y dos de sus escoltas. Según un acta de Fiscalía fechada el 12 de junio, la investigación se ha centrado en allanamientos simultáneos realizados en Santa Marta y La Guajira, así como en el seguimiento a bienes que habrían sido utilizados como refugios y puntos de vigilancia electrónica para mantener a salvo a la cúpula criminal.
En el barrio 11 de Noviembre de Santa Marta se ejecutaron cinco allanamientos, mientras que en Riohacha las diligencias se concentraron en el barrio Los Olivos, cerca del aeropuerto Almirante Padilla, y en la zona rural del corregimiento de Galán, además del municipio de Villanueva, donde se rastreó el origen familiar de uno de los escoltas. En el barrio Buenos Aires de Riohacha también fue allanada una oficina perteneciente a Orlando Javier Paternina Ricardo, otro de los escoltas abatidos. Durante estas operaciones, el CTI de la Fiscalía, el Gaula Militar y la Segunda Brigada del Ejército Nacional incautaron cuatro fusiles, un rifle, un arma traumática, cuatro miras telescópicas, libretas y documentación que ha orientado la investigación hacia la logística de la estructura.
La fachada de los escoltas
Los allanamientos permitieron establecer que la red combinaba viviendas utilizadas como escondites, un sistema de videovigilancia con cámaras y drones, e informantes en puntos estratégicos. Keiner José Moscote Martiz, alias «Casi Loco», uno de los escoltas abatidos, figuraba como comerciante en Riohacha y, según un investigador del caso, contaba con informantes en esquinas y calles próximas a la vivienda donde fueron abatidos los cabecillas. Moscote Martiz, quien ya tenía una condena previa de cuatro años de prisión domiciliaria por tráfico y porte de armas, registraba una cacharrería denominada KJMM, abierta en enero de 2022 a tres cuadras del aeropuerto de Riohacha, con activos declarados por 41 millones de pesos para el año 2025. En un proceso anterior, Moscote afirmó ser cazador para justificar el armamento que le fue incautado.
Por su parte, Orlando Javier Paternina Ricardo, el otro escolta abatido, registraba ingresos por 14 millones de pesos en 2025 y se desempeñaba como comercializador de vehículos usados, ganadero, vinculado a obras de ingeniería civil y transporte de pasajeros. Las autoridades confirmaron que llegaron por aire a la casa donde se ocultaban los cabecillas, lo que sugiere un alto nivel de sofisticación en los movimientos de la organización.
Contexto criminal y próximos pasos
El abatimiento de «Bendito Menor» y «La Bebecita» dejó al descubierto la estructura de refugios que sostenía a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, señaladas de coordinar extorsiones, secuestros, homicidios y tráfico local de estupefacientes. Las autoridades buscan ahora a los lugartenientes que mantenían operaciones en La Guajira y Santa Marta, mientras la Fiscalía analiza iniciar procesos de extinción de dominio sobre inmuebles que habrían sido alquilados mediante aplicaciones de rentas cortas como Airbnb. Los allanamientos apuntaban a coordinar investigaciones por estos delitos, con el objetivo de desarticular por completo el componente logístico y armado de la estructura criminal.










