La Fiscalía General de la Nación remitió a la Corte Suprema de Justicia el expediente contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, exgobernador de Antioquia, por su presunta implicación en la masacre de El Aro y el homicidio de Francisco Villalba. Este proceso, originado en los eventos del 22 de octubre de 1997 en El Aro, Antioquia, donde grupos paramilitares asesinaron a 17 personas, se reactivó tras una compulsa interna y declaraciones recientes de exparamilitares que apuntan directamente a Uribe. La decisión incluye la remisión de pruebas y testimonios acumulados, y Uribe tuvo conocimiento del caso hace seis meses, mientras que su defensa, liderada por el abogado Jaime Granados, presentó solicitudes hace casi un mes.
La masacre de El Aro, cometida por paramilitares, dejó un saldo de 17 víctimas fatales y ha sido vinculada en las investigaciones a la hacienda Guacharacas, asociada a homicidios relacionados con el hurto de ganado por parte del ELN. Pedro Juan Moreno, quien fue secretario de Gobierno durante la gobernatura de Uribe y falleció en 2006, también ha sido mencionado en algunas declaraciones. Este envío a la Corte Suprema podría reabrir un capítulo judicial extenso contra Uribe, similar al proceso previo por fraude procesal y soborno que duró cerca de 15 años y del cual fue absuelto.
Reacciones de la defensa y testimonios clave
La defensa de Uribe ha solicitado un análisis detallado del historial de Juan Guillermo Monsalve, testigo clave en el caso, así como los antecedentes del esquema de seguridad que protegía al entonces gobernador de Antioquia. Estas peticiones buscan contextualizar las acusaciones en medio de un proceso que acumula pruebas desde hace décadas.
“pruebas suficientes para desmentir” las acusaciones
Álvaro Uribe Vélez, expresidente
“tenía conocimiento de los asesinatos”
Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, exjefe paramilitar
La reactivación del caso por la compulsa de la Fiscalía y las declaraciones de exparamilitares como Don Berna marcan un nuevo giro en la trayectoria judicial de Uribe, quien insiste en que existen elementos para refutar las imputaciones, en un contexto que recuerda la prolongada batalla legal anterior resuelta a su favor.












