La Fiscalía colombiana reveló que el empresario Gustavo Aponte, asesinado a balazos por sicarios frente a un gimnasio Bodytech en Bogotá, fue víctima de una confusión de identidad con un esmeraldero cuya identidad se reserva por razones de seguridad. El hecho ocurrió cuando los atacantes, que se movilizaban en motocicleta, confundieron a Aponte con el hombre del sector esmeraldero, quien frecuentaba el mismo gimnasio y contaba con escolta permanente debido a las amenazas que enfrenta.
Los sicarios ejecutaron el ataque en las inmediaciones del Bodytech y una estación de gasolina contigua, donde un cómplice salió corriendo para encender la motocicleta y facilitar la huida. Esta hipótesis surge de la revisión de cámaras de seguridad y testimonios de testigos, en un contexto de creciente violencia en el mundo de las esmeraldas, marcado por homicidios planeados entre bandas rivales.
Hipótesis de error que cobra fuerza
Aunque no se descarta un posible vínculo con una extorsión previa reportada contra Aponte, la teoría de la confusión de identidad gana cada vez más peso entre los investigadores. El parecido físico entre la víctima y el esmeraldero, ambos habituales del gimnasio, habría sido el detonante de este trágico error en medio de la guerra soterrada por el control del negocio de las piedras preciosas en Colombia.
La información fue revelada inicialmente por la revista Semana, con imágenes de la escena acreditadas a la cuenta @PasaenBogota en la red social X, lo que subraya la magnitud de la inseguridad que azota la capital y los entornos vinculados a actividades económicas de alto riesgo.











