La Fiscalía General de la Nación suspendió de manera temporal las órdenes de captura contra 23 cabecillas y voceros de la mesa de paz urbana en Medellín, a través de la Resolución 00027 emitida el 27 de marzo de 2026, en respuesta a una solicitud formal del Gobierno nacional, específicamente de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Esta medida, con una vigencia inicial de seis meses, busca generar condiciones favorables para la reducción de la violencia en la ciudad y facilitar conversaciones sociojurídicas, resultado de una reunión entre altos funcionarios de la Fiscalía y el Gobierno. La mayoría de estos líderes, recluidos en la cárcel La Paz de Itagüí, incluyen figuras como Jorge de Jesús Vallejo Alarcón, conocido como Vallejo; José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas; y otros vinculados a grupos delincuenciales organizados en la capital antioqueña.
De los 23 beneficiados por esta suspensión temporal, siete se encuentran en libertad: Gustavo Adolfo Pérez Peña, alias El Montañero, exintegrante del EPL con cuatro capturas y vínculos con el ELN, las FARC y el Tren de Aragua; Albert Antonio Henao Acevedo, conocido como Alber, ex-AUC también capturado en cuatro ocasiones; Andrés D’María Oliveros Correa, alias Mundo Malo, exmiembro de las milicias FARC condenado a 19 años; Jhon Fredy Yepes Hoyos, alias Clemente, con una condena de siete años y nueve meses; Mauricio de Jesús Morales Múnera, alias El Abogado, quien como abogado infiltró la Fiscalía; Fredy Alexander Henao Arias, conocido como Naranjo, sentenciado a seis años; y Rodrigo Henao Acevedo, alias Perica, con igual condena de seis años. Esta decisión se atribuye en parte al impacto positivo de la mesa de paz urbana, que ha contribuido a la notable reducción de homicidios en Medellín durante 2024 y 2025.
Historiales criminales de los voceros
Los restantes 16 cabecillas permanecen en prisión, con extensos expedientes desclasificados accedidos por el periódico El Tiempo que revelan trayectorias marcadas por homicidios, narcotráfico, extorsión, tráfico de armas y lavado de activos, vinculados a estructuras como Los Chatas, La Oficina, La Terraza y Pachelly. Entre ellos destaca Vallejo, condenado a 14 años en 2020; Douglas, con 32 años de sentencia; Tom, incluido en la Lista Clinton de 2015; Carlos Pesebre, sentenciado a nueve más 36 años y sancionado por la OFAC en 2014; El Saya, con 14 años y ocho meses; El Indio, con condenas de hasta 12 años; Chaparro, a 25 años; Mono Pepe, a 20 años y ocho meses; Yerbas, a 13 años más; El Barbas, a 11 años y seis meses antes de ser extraditado a Estados Unidos; Pocho, con 36 años y diez meses; El Tigre, más de 30 años; Grande Pa, 11 años; Lindolfo, 18 años; El Compa, 36 años; y Juan XXIII, con más de 15 años. Cabe enfatizar que esta suspensión es una medida temporal y estratégica que no implica su liberación inmediata, sino un paso calculado para avanzar en los diálogos de paz en un contexto de disminución de la violencia urbana.
La iniciativa refleja el esfuerzo conjunto entre el Estado y estos voceros para consolidar los avances en la mesa de paz urbana, en un Medellín que ha visto caer sus tasas de homicidios gracias a estos procesos, aunque persisten los desafíos ante los graves antecedentes penales de los involucrados.











