La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) calificó como “preocupante” el cúmulo de denuncias de acoso laboral y sexual contra Giovanni Celis, suspendido director y presentador de Red+ Noticias, y advirtió que estos hechos revelan un patrón sistemático de violencia de género que se reproduce en distintas salas de redacción de Colombia. En un pronunciamiento público, la organización señaló que las agresiones denunciadas no son casos aislados, sino que responden a una dinámica estructural que busca silenciar y desacreditar a las periodistas, afectando directamente la libertad de prensa en el país.
La investigación que destapó las acusaciones fue publicada por la Revista Raya, que recogió los testimonios de varias exempleadas del canal de Claro Colombia, entre ellas Paula Granados, Angela Serrano y Ana María Vélez. Según el reportaje, las periodistas denunciaron comentarios sobre su apariencia física, mensajes personales fuera del horario laboral, contactos físicos no consentidos —incluidos besos— y un trato hostil que constituiría acoso laboral. Un día después de que se difundieran estos testimonios, la empresa Claro Colombia emitió un comunicado en el que anunció la suspensión temporal de Celis, argumentando la necesidad de “garantizar la transparencia, la imparcialidad y el adecuado desarrollo de las indagaciones”. Además, el informe señala que el periodista habría censurado en 2019 imágenes clave sobre la muerte de Dilan Cruz durante el estallido social.
Un patrón que se repite en los medios
La directora ejecutiva de la FLIP, Sofía Jaramillo, afirmó en diálogo con Minuto60 que “es preocupante ver que estas agresiones ya conforman un patrón en las distintas salas de redacción de Colombia”. Jaramillo explicó que las conductas denunciadas —descalificaciones basadas en género, comentarios sexistas, hostigamiento e intimidaciones— generan un clima laboral hostil que termina por expulsar a las mujeres del ejercicio periodístico. “Buscan silenciarlas y desacreditarlas”, subrayó la directiva, quien también recordó que, durante la conmemoración del Día Internacional de la Libertad de Prensa, el pasado 3 de mayo, la FLIP ya había advertido que “las periodistas hoy enfrentan riesgos diferenciados, agresiones específicas que afectan su seguridad, su bienestar y su posibilidad de ejercer el oficio de manera libre”.
“Cualquier ataque contra mujeres periodistas no solo afecta a las víctimas directas, sino que representa una afrenta contra la libertad de prensa”.
Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la FLIP
El caso de Red+ Noticias se suma a una escalada de denuncias que han sacudido al gremio periodístico colombiano. El antecedente más inmediato es el de Noticias Caracol, que derivó en el movimiento ‘Me Too Colombia’ y en la elaboración del informe ‘Yo te creo colega’, el cual recopiló más de 260 denuncias de acoso sexual y laboral. Para la FLIP, esta recurrencia demuestra que la violencia de género se ha convertido en una de las formas más graves de censura en el país, pues coarta la participación de las mujeres en el debate público y perpetúa desigualdades estructurales en los entornos laborales.
Frente a esta situación, la organización hizo un llamado urgente a los medios de comunicación para que adopten mecanismos efectivos de prevención, atención y sanción de estas conductas. Asimismo, anunció que continuará acompañando a las periodistas víctimas, documentando los casos y denunciando públicamente cualquier forma de violencia. La FLIP insiste en que la libertad de prensa no puede entenderse sin la garantía de un entorno seguro y digno para todas las trabajadoras de la comunicación en Colombia.












