El Fondo Milagro, creado para la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, ha definido que priorizará la reconstrucción de viviendas, el restablecimiento de servicios básicos, la salud y la educación en los municipios damnificados de Caldas, Valle del Cauca y otras regiones. Sin embargo, la ejecución de los 624.000 millones de pesos que aún administra el fondo, provenientes de un préstamo del Banco Mundial, está supeditada a la aprobación de los instrumentos regulatorios y del Plan de Acción Específico (PAE) por parte de su junta directiva.
El gerente del Fondo Milagro, Jaime Andrés Uribe Tamayo, advirtió que “algunas personas están regresando a estructuras que no cuentan con condiciones mínimas de habitabilidad”, lo que subraya la urgencia de agilizar los trámites administrativos. La primera reunión de la junta directiva se realizó el 15 de octubre y en ella se comenzaron a definir las reglas de operación, pero la representante a la Cámara Catherine Juvinao (Alianza Verde) denunció que “hasta el jueves de la semana de la sesión en el Congreso, no se habían aprobado los manuales operativo y de contratación”.
Prioridades y recursos comprometidos
De acuerdo con lo informado por el presidente del fondo, Abelardo de la Espriella, las primeras intervenciones se centrarán en demoliciones de estructuras inseguras, en una etapa denominada “salvar vidas”. Posteriormente, además de la vivienda, se dará prioridad al saneamiento básico, la salud, la educación y la recuperación de acueductos y vías. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, precisó que en su departamento “el 40% de los hogares productores rurales está afectado, mientras que el 58,6 % enfrenta dificultades para comercializar sus productos debido a los daños en las vías”, lo que evidencia el impacto en la reactivación económica.
Del billón de pesos anunciado inicialmente por el Gobierno Nacional, 366.000 millones ya fueron trasladados a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para atenciones inmediatas como arriendos temporales. Los 624.000 millones restantes se administrarán a través de Fiducóldex, con un convenio interadministrativo firmado entre MinHacienda y la fiduciaria por 2.983 millones de pesos. El subdirector de la UNGRD, Hernán Darío Díaz, será el encargado de elaborar el Plan de Acción Específico que la junta deberá estudiar una vez se aprueben los manuales.
Llamado a la transparencia y gestión regional
Transparencia por Colombia ha identificado más de 201.800 millones de pesos comprometidos en 763 contratos firmados por alcaldías y gobernaciones, en su mayoría bajo la figura de urgencia manifiesta. Su director, Andrés Hernández, señaló que la participación del Ejecutivo nacional en esa contratación es baja y pidió al Fondo Milagro establecer criterios claros de asignación para evitar riesgos de corrupción y garantizar que los recursos lleguen a las comunidades más afectadas. Por su parte, los gobernadores de Caldas y Valle han solicitado concentrar los esfuerzos en vivienda; Henry Gutiérrez Ángel, gobernador de Caldas, informó que su departamento ya está usando recursos propios del Fonpet, Fomag y del Sistema General de Participaciones mientras espera los aportes nacionales.
“Algunas personas están regresando a estructuras que no cuentan con condiciones mínimas de habitabilidad”
Jaime Andrés Uribe Tamayo, Gerente del Fondo Milagro
La demora en la aprobación de los manuales y el PAE ha generado preocupación no solo por la habitabilidad de las familias que aún viven en condiciones precarias, sino también por la continuidad educativa y la reactivación económica. En Pereira, por ejemplo, se ha registrado una reducción en el consumo de energía, interpretada como una señal de disminución de la actividad comercial. El Fondo Milagro deberá ahora superar los escollos burocráticos para cumplir con su objetivo de reconstruir y devolver la normalidad a miles de colombianos afectados por el sismo del 10 de agosto.










