En un acto cargado de simbolismo y reivindicación histórica, la vicepresidenta saliente Francia Márquez devolvió a la Casa de Nariño el retrato del expresidente Juan José Nieto Gil, único mandatario afrodescendiente en la historia de Colombia. La entrega del óleo, obra del pintor vallecaucano Justiniano Durán, se realizó a una semana de culminar el Gobierno del presidente Gustavo Petro, con la vicepresidenta acompañada por miembros de la Comisión Intersectorial Nacional de Reparación Histórica. El cuadro, que había sido rescatado por Márquez de un sótano del palacio presidencial, permaneció durante los últimos cuatro años en su despacho como un recordatorio del legado borrado de Nieto Gil.
Juan José Nieto Gil, quien gobernó Colombia entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, fue militar, político, escritor y estadista. Nacido el 24 de junio de 1804 en la región de Cibarco, en el actual departamento del Atlántico, participó en la guerra de los Supremos y vivió exiliado en Kingston, Jamaica, donde fundó el periódico La Democracia. A pesar de su breve mandato, su figura representa un capítulo crucial de la historia afrodescendiente en el país. Sin embargo, durante 157 años su imagen permaneció en el olvido, como recordó el expresidente Juan Manuel Santos cuando develó el cuadro en 2018 como un acto de disculpa. No obstante, por razones desconocidas, el retrato volvió a quedar fuera de la vista pública hasta que la vicepresidenta Márquez lo encontró en una bodega de la Casa de Nariño.
Un acto de reparación histórica
Durante la ceremonia, Francia Márquez destacó el carácter restitutivo de la entrega. «Estamos en un acto de justicia, retornando al Palacio de Nariño el cuadro del expresidente Juan José Nieto Gil, para que este país no olvide que fue un hombre negro que gobernó a Colombia y que la historia oficial ha querido borrar», afirmó la vicepresidenta. En sus declaraciones, subrayó la importancia de que el retrato ocupe un lugar junto a los demás mandatarios en la galería presidencial. «Es el único presidente negro que ha tenido nuestro país. Me disculpan, nos demoramos mucho, pero aquí quedará en el Palacio de Nariño y estará donde recibimos a las grandes personalidades que vienen a visitarnos», agregó.
«Durante estos cuatro años el espíritu de Juan José Nieto Gil me acompañó para gobernar en favor de la dignidad del pueblo colombiano. Hoy, a una semana de terminar nuestro Gobierno, devuelvo el cuadro para que el presidente Gustavo Petro lo ponga en el lugar donde debe estar: al lado de todos los que han gobernado a Colombia»
Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia
El retrato, un óleo sobre lienzo encargado en 2016 por el Ministerio de Cultura a petición de la Academia de Historia de Cartagena, se basa en la pintura original conservada en el Museo de la Inquisición. Historiadores han señalado que, tras la muerte de Nieto Gil, su imagen fue alterada para aclarar el tono de su piel, lo que ha alimentado el debate sobre el reconocimiento de su legado. Con esta devolución, el presidente Gustavo Petro develará próximamente el retrato junto al del expresidente José María Melo, según anunció la Vicepresidencia. El acto marca un paso significativo en la reparación histórica hacia la comunidad afrodescendiente, rescatando del olvido a un líder cuya memoria la historia oficial intentó borrar.












