Francisco Santos Calderón, exvicepresidente de Colombia, publicó una columna en la Revista Semana en la que alertó sobre una «guerra sucia» y profundas divisiones en el espectro de la derecha colombiana, justo en el inicio de la campaña presidencial rumbo a 2026. En su texto, Santos advierte que estas tensiones internas están debilitando la estrategia opositora frente a figuras como Iván Cepeda y el Pacto Histórico, beneficiando así la polarización que alimenta el oficialismo.
La publicación de Santos coincide con un momento marcado por confrontaciones entre sectores afines a la derecha, que compiten por el mismo electorado y carecen de unidad, lo que podría llevar a un debilitamiento de sus candidaturas en una eventual segunda vuelta. El exvicepresidente critica estas luchas internas y enfatiza la necesidad de enfocar las campañas en los pensionados, trabajadores y clases medias, al tiempo que recomienda fortalecer la comunicación en redes sociales para contrarrestar la ofensiva del gobierno.
Advertencia sobre riesgos de polarización
Santos Calderón subraya que estas divisiones no solo fragmentan el voto opositor, sino que nutren directamente la estrategia del Pacto Histórico, el presidente Petro y el senador Iván Cepeda, quienes se benefician de la polarización, la exclusión, la ofensa y la descalificación. En este contexto, menciona un reciente evento de Cepeda en el sur de Bogotá el 21 de marzo de 2026, como ejemplo de la actividad que capitaliza estas fracturas. Si la derecha no se une, advierte, el oficialismo podría recurrir a tácticas extremas para retener el poder.
«El Pacto Histórico, el presidente Petro y, obviamente, Cepeda se nutren de la polarización, de la exclusión, de la ofensa y la descalificación».
Francisco Santos Calderón, exvicepresidente de Colombia
«Si no ganan, que ahora es posible, van a querer incendiar el país como en 2021».
Francisco Santos Calderón, exvicepresidente de Colombia
Esta intervención de Santos llega en un momento crítico para la derecha colombiana, donde la falta de cohesión podría definir el curso de la contienda electoral de 2026 y alterar el panorama político nacional, obligando a los líderes opositores a replantear sus estrategias ante el avance del petrismo.












