El regreso de Franco Armani a Atlético Nacional, confirmado el pasado 13 de julio de 2025, ha traído consigo un dato que reafirma su estatura de leyenda en el club verdolaga: el arquero argentino se convirtió en el segundo guardameta con menor promedio de goles recibidos en la historia de la institución, solo superado por David Ospina. La estadística, calculada entre jugadores con más de 40 partidos disputados, ubica a Armani con un promedio de 0,83 goles por encuentro, frente al 0,80 de Ospina, quien lidera la clasificación con 150 tantos encajados en 188 presentaciones.
Armani, que defendió el arco de Nacional entre junio de 2010 y enero de 2018, acumuló 206 goles recibidos en 249 partidos, dejando su valla invicta en 108 de esas apariciones. Su balance de 137 victorias, 56 empates y 56 derrotas refleja la solidez de un equipo que, bajo su custodia, conquistó 13 títulos, entre ellos seis Ligas, tres Copas Colombia, dos Superligas, una Copa Libertadores y una Recopa Sudamericana. El ranking de arqueros con mejores promedios lo completan Christian Vargas (0,85), Cristian Bonilla (0,86), René Higuita (0,87), Kevin Mier (0,91), Luis Enrique Martínez (0,96), Otoniel Quintana (1,00), Edigson Velásquez (1,00) y Aldair Quintana (1,01).
Un regreso anunciado y una historia de grandeza
La llegada de Armani a Colombia se produjo a las 7:00 de la mañana del 13 de julio, cuando aterrizó en Rionegro para someterse a los exámenes médicos previos a la firma de un contrato por un año. El arquero, que debutó con la camiseta verdolaga el 22 de septiembre de 2010, se despidió del club en 2018 con una multitud de más de 31.000 aficionados en el Estadio Atanasio Girardot, en una muestra del cariño que despertó durante su ciclo exitoso, dirigido en gran parte por Reinaldo Rueda. En aquella ocasión, prometió regresar para retirarse como profesional, promesa que hoy se materializa.
Su rendimiento en Nacional no solo le valió el reconocimiento local, sino que lo catapultó a la selección argentina, con la que disputó el Mundial de Rusia 2018. Fue pieza clave en la obtención de la Copa Libertadores 2016, destacándose en la serie ante Rosario Central y en la final contra Independiente del Valle. Ahora, tras confirmar su salida de River Plate, Armani vuelve a casa para escribir un nuevo capítulo en su historia, esta vez con el objetivo de seguir engrosando un legado que ya lo coloca entre los inmortales del fútbol colombiano.












