El arquero argentino Franco Armani, quien regresa a Atlético Nacional tras ser confirmado su retorno el pasado 13 de julio, se ha consolidado como el segundo guardameta con el menor promedio de goles recibidos en la historia del club verdolaga, solo superado por el colombiano David Ospina, según un análisis estadístico divulgado en el marco de su vuelta a la institución de Medellín.
Un registro histórico que lo ubica entre los inmortales
De acuerdo con las cifras recopiladas, Armani recibió 206 goles en 249 partidos disputados con la camiseta de Nacional, lo que arroja un promedio de 0,83 tantos por encuentro. Esta marca lo sitúa apenas por detrás de David Ospina, quien registra un promedio de 0,80 goles recibidos, producto de 150 anotaciones en 188 juegos. El podio lo completa Christian Vargas con 0,85 (63 goles en 74 partidos), seguido de Cristian Bonilla (0,86) y el legendario René Higuita (0,87). Más atrás aparecen Kevin Mier (0,91), Luis Enrique Martínez (0,96), Otoniel Quintana y Edigson Velásquez (ambos con 1,00) y Aldair Quintana (1,01).
El desempeño de Armani durante su primera etapa en el club, que se extendió entre junio de 2010 y enero de 2018, no solo se destaca por su eficacia bajo los tres palos sino también por su capacidad para mantener la portería invicta. El argentino logró dejar su arco en cero en 108 ocasiones, una cifra que lo posiciona entre los arqueros con más vallas invictas en la historia del equipo. Su balance general fue de 137 victorias, 56 empates y 56 derrotas, demostrando una contundente solidez defensiva que contribuyó a una de las épocas más exitosas de Nacional.
Trece títulos y un legado imborrable
Armani llegó a Nacional en junio de 2010 procedente del fútbol argentino y debutó oficialmente el 22 de septiembre de ese año frente a Itagüí Ditaires. Su trayectoria en el club lo convirtió en el jugador con más títulos en la historia de la institución, con un total de trece trofeos: seis Ligas colombianas, tres Copas Colombia, dos Superligas, una Copa Libertadores (2016) y una Recopa Sudamericana (2017). Su actuación en la Libertadores de 2016, especialmente frente a Rosario Central y en la final contra Independiente del Valle, es considerada histórica y le valió el reconocimiento continental. Ese rendimiento excepcional también lo llevó a ser convocado a la selección argentina para el Mundial de Rusia 2018.
Su despedida en enero de 2018 reunió a más de 31.000 aficionados en el estadio Atanasio Girardot, una muestra del cariño que la hinchada verdolaga le profesa. Ahora, tras confirmar su regreso durante su emotiva despedida de River Plate, Armani arribará a Rionegro a las 7:00 a.m. para someterse a los exámenes médicos y firmar un contrato por un año. Con su vuelta, Atlético Nacional recupera no solo a un arquero de élite sino a una leyenda viva que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia estadística del club, escoltando a David Ospina como el segundo menos goleado de todos los tiempos.












