Frustran atentado con bus bomba en Santander de Quilichao

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En un operativo que las autoridades califican como contundente, unidades especializadas de la Policía Nacional lograron interceptar, sobre la vía Panamericana, un autobús de servicio público que había sido convertido en un artefacto explosivo de gran poder destructivo. El vehículo, con placas SKM465, fue detectado en el kilómetro 87 de esa carretera, en la vereda San Rafael del municipio de Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca, cuando transportaba 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros, además de siete rampas de lanzamiento preparadas para atacar instalaciones militares y policiales en Cali.

Tras la interceptación, las autoridades confirmaron que el autobús bomba hacía parte de un plan perfeccionado por las disidencias de alias Iván Mordisco, específicamente por el Frente Jaime Martínez, para perpetrar un atentado de gran escala durante la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto. La operación, denominada “Prometeo”, fue dirigida por alias Max Max, identificado como un experto en explosivos de esa estructura criminal, quien contó con una red logística que acondicionó el vehículo en zona rural de Buenos Aires, Cauca. El objetivo era alterar la seguridad durante la transmisión de mando y demostrar la llamada “vigencia militar” del grupo armado.

Un operativo desplegado contra múltiples amenazas

La interceptación del autobús bomba fue ejecutada por unidades de la Dipol, la Dijín, la Diran, la Ditra y el Bloque de Búsqueda para el Multicrimen en el Suroccidente del país. El material explosivo fue trasladado luego a la vereda San José para su destrucción controlada, en medio de un dispositivo de seguridad que, según datos oficiales, superó los 11.000 efectivos desplegados en todo el territorio nacional, con tres fuerzas de despliegue rápido concentradas especialmente en el Valle del Cauca. Las autoridades también reforzaron medidas antidrones y antiterroristas ante la posibilidad de ataques con explosivos, drones y actos de vandalismo.

«Más que decir la cantidad es que hay una amenaza con explosivos allá, allá en Cali».

Pedro Sánchez, ministro de Defensa saliente, a Blu Radio

Las declaraciones del ministro Sánchez contrastaron con lo expresado por el presidente Gustavo Petro, quien en su cuenta de la red social X advirtió sobre “decenas de toneladas de explosivos en Cali”. Aunque la diferencia en las cifras aún no ha sido precisada por las autoridades, el hallazgo de los 420 kilogramos de nitrato de amonio y las rampas de lanzamiento confirmó la magnitud de la amenaza. Los investigadores también vincularon este plan con el ELN, ampliando así el espectro de actores que pretendían sabotear la transición de mando. Alias Max Max, el cerebro detrás del montaje, permanece como objetivo prioritario de la inteligencia policial en el suroccidente del país.

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