Héctor Julio García Orduz, funcionario de la DIAN en calidad de analista grado 2, obtuvo cuatro títulos universitarios en un solo día emitidos por la Fundación San José, después de haber iniciado su labor en la entidad. Según el propio García Orduz, cursó las cuatro carreras de manera simultánea gracias a que el 60% de la malla curricular de estas coincidía, una posibilidad que le fue permitida directamente por la institución educativa.
Este caso forma parte de una denuncia más amplia impulsada por la representante a la Cámara Catherine Juvinao, de la Alianza Verde, quien reveló la existencia de 24 diplomas irregulares vinculados a la Fundación San José, afectando a funcionarios y contratistas de 16 entidades nacionales. El escándalo ha prendido alarmas en el Congreso de la República y en diversas entidades estatales, posicionando el episodio de Juliana Guerrero como apenas la punta del iceberg en un presunto esquema de irregularidades académicas.
Presunto cartel de títulos a la medida
La controversia se intensifica al considerar que estos diplomas estarían relacionados con el gobierno del presidente Gustavo Petro, según las acusaciones de Juvinao. Héctor Julio García Orduz, quien en 2019 aspiró al Concejo de Sogamoso por el Partido Conservador, vio su identidad revelada por el diario El Tiempo en medio de las investigaciones. La Fundación San José permitió esta modalidad de estudios simultáneos, lo que ha generado cuestionamientos sobre la validez y el rigor de los procesos académicos en la institución.
«Se trataría de un presunto cartel para expedir títulos a la medida de las entidades del gobierno de Gustavo Petro»
Catherine Juvinao, representante de la Alianza Verde
«El 60% de la malla curricular de las carreras coincidía y la misma San José me dio la oportunidad de cursarlas en simultáneo»
Héctor Julio García Orduz, funcionario de la DIAN
Las autoridades y el Congreso avanzan en las indagaciones para esclarecer estos 24 casos, que involucran a múltiples entidades públicas y ponen en tela de juicio la integridad de los títulos profesionales en el sector estatal, en un momento de creciente escrutinio sobre la formación académica de sus servidores.















