Desde la mañana del lunes 22 de junio, un grupo de funcionarios del Ministerio de Igualdad y Equidad se encontró con las puertas cerradas de su propio lugar de trabajo. La medida, que se habría ejecutado por orden de la Secretaría General, les impidió el ingreso a las instalaciones de la entidad, generando una profunda incertidumbre entre los empleados. Esta situación se produce luego de que el Ministerio finalizara oficialmente sus actividades el pasado viernes 19 de junio, en el marco de un proceso de liquidación del que se conocen pocos detalles oficiales.
Denuncias de los trabajadores y falta de información oficial
Los propios funcionarios, a través de denuncias informales, han sido la única fuente que ha puesto en evidencia la restricción de acceso. Hasta el momento, no se ha emitido ningún comunicado oficial por parte de la Secretaría General o de otra dependencia que explique los motivos detrás de esta decisión ni que detalle los próximos pasos a seguir. La falta de información ha dejado a los empleados en un limbo contractual y administrativo, sin conocer su situación actual ni el destino de sus cargos. Tampoco se ha informado qué entidad será la encargada de asumir el proceso de liquidación del Ministerio, lo que añade más capas de incertidumbre a una situación ya de por sí complicada.
Mientras los trabajadores permanecen fuera del edificio, la incógnita sobre su futuro laboral se mantiene. La ausencia de una comunicación clara por parte de las autoridades competentes ha generado un clima de descontento y preocupación entre el personal afectado, que aún espera respuestas concretas sobre su situación y sobre el procedimiento de liquidación de la entidad que, hasta hace unos días, era su lugar de trabajo.












