En medio de la contienda electoral colombiana, Gabriela Alonso, activista política y creadora de contenido detrás de la cuenta de Instagram ‘Política para apolíticos’, lanzó una alerta sobre el funcionamiento de las bodegas digitales en redes sociales y los graves riesgos que representan para la democracia. A través de una publicación explicativa, detalló cómo estos grupos coordinados de cuentas falsas manipulan la opinión pública, con el objetivo de prevenir la desinformación y la replicación masiva de mensajes manipulados.
Alonso describió las bodegas digitales como redes organizadas diseñadas para defender a partidos o políticos específicos, atacar a opositores y difundir noticias falsas, operando tanto en la izquierda como en la derecha del espectro político. Estas estructuras pueden incluir bots automatizados, cyborgs que combinan automatización con intervención humana o incluso personas reales pagadas, y una sola persona es capaz de manejar entre 20 y 30 cuentas falsas para amplificar su impacto. Su estrategia principal consiste en generar ruido en lugar de fomentar debates genuinos, haciendo que ideas minoritarias parezcan populares y mayoritarias.
«No te estás enloqueciendo, estás viendo una bodega»
Gabriela Alonso, activista política y creadora de contenido
Peligros para la democracia y cómo identificarlas
Las bodegas digitales resultan especialmente peligrosas durante procesos electorales, ya que manipulan la opinión pública a favor de ciertos intereses, intimidan a quienes piensan diferente, crean la ilusión de un consenso generalizado, influyen en votantes indecisos y normalizan el odio y la mentira. Entre los indicadores clave para detectarlas se encuentran cuentas nuevas sin historial ni información personal, mensajes idénticos o sincronizados que aparecen de forma masiva, ataques coordinados con insultos, tendencias artificiales que surgen de repente y contenidos diseñados específicamente para provocar rabia o miedo. Detrás de estas operaciones suelen estar campañas políticas, actores políticos o incluso gobiernos.
«No son personas opinando libremente, no buscan debatir, buscan hacer ruido, buscan influir, atacar o imponer una idea»
Gabriela Alonso, activista política y creadora de contenido
«En pocas palabras, hacen popular una idea que no necesariamente lo es»
Gabriela Alonso, activista política y creadora de contenido
«Las bodegas son muy peligrosas para la democracia. Ellas manipulan a su favor la opinión pública, intimidan a quien piensa distinto, hacen creer que todo el mundo piensa igual, influyen en votantes indecisos y normalizan el odio y la mentira»
Gabriela Alonso, activista política y creadora de contenido
Esta advertencia llega en un momento crítico de la campaña electoral colombiana, donde la manipulación en redes sociales podría alterar el curso de la contienda al hacer que las mentiras parezcan verdades mayoritarias. Alonso insta a los usuarios a estar atentos para proteger la integridad del proceso democrático. Artículo original.















