En un nuevo episodio de la tensión política que caracteriza al espectro nacional, la militante del Pacto Histórico Gabriela Muñoz respondió con dureza a la congresista del Centro Democrático Nelly Patricia Mosquera, quien la señaló en redes sociales con una publicación que, según Muñoz, constituye un ataque misógino y un intento de deslegitimar su labor. El cruce se originó el pasado 31 de agosto de 2026, cuando Mosquera escribió en su cuenta de X, antes Twitter, un mensaje que decía: “Las mujeres colombianas no somos así, no como Gabriela Muñoz. Trabajamos, estudiamos y cuidamos con esfuerzo, sin atajos y mucho amor”. La publicación, que buscaba diferenciar a la representante a la Cámara por Bogotá de la activista del Pacto Histórico, provocó una respuesta inmediata y contundente por parte de Muñoz, quien no solo rechazó el señalamiento, sino que recordó los antecedentes judiciales de su oponente.
En su respuesta, Gabriela Muñoz calificó la publicación de Mosquera como un “mediocre ejercicio de la política” orientado a conseguir reacciones en redes, y aseguró que no se detendría en el contenido de la supuesta denuncia, pues consideró que no era más que un intento de conseguir “likes” atacando a otra mujer. La militante del Pacto Histórico no se limitó a defenderse, sino que puso sobre la mesa los pasados procesos de investigación que han rodeado a la congresista del Centro Democrático. “No sé si usted por trabajo honesto se refiere a su posible amaño y extralimitación de funciones en la elección del personero distrital en el año 2019, en la que usted participó como presidenta del Consejo y por la Procuraduría le formularon pliego de cargos por posibles anomalías en la expedición del documento que convocó el concurso público de méritos para el cargo de personero distrital en la vigencia 2020-2023”, escribió Muñoz, citando directamente el expediente de la Procuraduría General de la Nación.
Un historial de investigaciones que vuelve al debate público
La representante Nelly Patricia Mosquera no es ajena a los escándalos de contratación pública. De acuerdo con lo que recordó la militante del Pacto Histórico, la congresista fue mencionada en el denominado “carrusel de la contratación” en Bogotá, denunciado por el entonces alcalde Gustavo Petro, y en 2015 la Fiscalía la investigó por presuntas irregularidades en contratos de hospitales distritales, según una publicación de la revista Semana. Muñoz también señaló que, aunque los procesos en contra de Mosquera no avanzaron, fue mencionada como parte del mismo por el exsecretario de Salud, Héctor Zambrano. En 2023, además, fue llamada a versión libre por contratación pública. “Usted no tiene autoridad moral ni política para definir qué clase de mujer soy, cuánto trabajo, qué estudio o cómo he construido mi vida”, sentenció Muñoz, quien además reveló que Mosquera la había llamado “niñita” al ser interpelada.
“Le notifico que ni usted ni la extrema derecha que representa van a silenciarme mediante publicaciones misóginas, ataques personales o intentos de destruir mi dignidad. Siga consiguiendo likes con ese mediocre ejercicio de la política. Yo también estaré aquí para recordarle al país por qué ha sido reconocida públicamente y para exigirle que cumpla la responsabilidad para la cual fue elegida: representar a la ciudadanía, ejercer control político y legislar, no utilizar su cargo para atacar mujeres”.
Gabriela Muñoz, militante del Pacto Histórico
El intercambio ha reavivado el debate sobre el machismo en la política colombiana y la ética de quienes ocupan cargos públicos. Mientras Mosquera no ha emitido una respuesta posterior a la replica de Muñoz, la militante del Pacto Histórico dejó claro que no se dejará silenciar y que seguirá recordando los antecedentes de su oponente cada vez que sea necesario. “Yo no necesito su aprobación para participar en política, defender mis ideas y ocupar espacios públicos”, concluyó Muñoz, en un mensaje que también busca llamar la atención sobre la necesidad de que los congresistas se centren en sus funciones legislativas y de control político, en lugar de utilizar sus cargos para ataques personales.










