En un tenso intercambio político durante el Gran Encuentro Nacional de Salud convocado por el presidente Gustavo Petro en la Plaza de Bolívar de Bogotá el 26 de febrero de 2026, la representante a la Cámara Lina María Garrido tildó de “mentiroso” y “enfermo” al mandatario por atribuir la histórica reducción de la mortalidad infantil a un dígito —por primera vez en la historia de Colombia— a las políticas de sus Equipos Básicos de Salud. Garrido contradijo las cifras presidenciales, argumentando que la baja se debe principalmente a una menor natalidad en el país y alertando sobre el triplicamiento de casos de desnutrición aguda infantil, que pasaron de mil en 2020 a tres mil en 2024, junto con un aumento en las muertes por esta causa que superan las novecientas durante el gobierno de Petro, frente a las cuatrocientas cincuenta registradas en la administración de Iván Duque.
Petro, en su discurso y publicaciones en la red social X, celebró los logros de los Equipos Básicos de Salud, que según él han salvado siete mil setecientos sesenta niños desde el último año del gobierno de Duque y han frenado brotes como el de fiebre amarilla en los territorios más pobres. El evento buscaba movilizar apoyo para la reforma a la salud, hundida en dos ocasiones en la Comisión Séptima del Senado, a pesar de lo que el presidente describió como intentos de sabotaje por parte de las EPS en quiebra.
Cruces de acusaciones en el debate por la salud pública
La confrontación se enmarca en un amplio debate sobre la eficacia de las políticas de salud pública impulsadas por la administración Petro, con opositores cuestionando no solo las cifras de mortalidad infantil, sino también los costos asociados a la burocracia de los Equipos Básicos de Salud. El exministro de Salud Mauricio Santa María intervino en la polémica, preguntando cuánto dinero se destina a esa estructura y sugiriendo que esos recursos podrían usarse para atender a pacientes crónicos de bajos recursos que hoy carecen de atención adecuada. Mientras tanto, Garrido, quien aspira a continuar en el Congreso para el próximo cuatrienio, utilizó sus redes para desmentir al presidente y resaltar el incremento en la desnutrición.
“¿Saben que es esto? Ocurre ahora mismo, y es la fuerza de la salud que hemos construido en toda Colombia. Son los equipos básicos de salud que recorre casa a casa todo los territorios del país comenzando por las zonas más pobres”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Hoy la salud del pueblo colombiano está mejor a pesar de la quiebra de las EPS y su intento de sabotaje de la reforma. Esto es lo que los congresistas de la comisión séptima bloquearon, pero que volvimos realidad. El sistema preventivo de salud pública está llevando la salud a toda Colombia”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“#Mentiroso, enfermo: la tasa de mortalidad de niños bajó porque ahora nacen menos niños en #Colombia. Lo que si es cierto es que el número de niños con desnutrición aguda se triplicó en su gobierno: Pasamos de 1.000 casos en 2020 a 3.000 casos en 2024″
Lina María Garrido, representante a la Cámara
“Lo que sí sería bueno saber es ¿cuánto está costando toda esa burocracia? Es plata que se podría usar, por ejemplo, para garantizar la atención de pacientes crónicos de bajos recursos que hoy no la tienen»
Mauricio Santa María, exministro de Salud
Este pulso entre el Ejecutivo y la oposición pone de manifiesto las divisiones en torno a la reforma sanitaria, con Petro insistiendo en la expansión de un modelo preventivo casa a casa, mientras críticos como Garrido y Santa María demandan mayor transparencia en cifras y eficiencia presupuestal, en un contexto donde la salud infantil sigue siendo un indicador clave del desempeño gubernamental.















