Gemelas trans relatan 10 años de hormonización y cirugías reafirmantes cubiertas por EPS en Colombia

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Las gemelas trans Emma y Gabriela Espinosa, creadoras de la colectiva Memoria Trans en Colombia, han detallado en una entrevista su proceso de transición de género, iniciado en sus veintitantos años, que abarca una hormonización sostenida durante diez años, con ocho de ellos ininterrumpidos, y cirugías de reafirmación como la orquiectomía bilateral y el aumento de senos, todo cubierto por su EPS en territorio colombiano. Desde pequeñas, sentían una profunda incomodidad en sus cuerpos asignados masculinos, lo que las llevó a cambiar su vestimenta, nombres y emprender este camino para alinear su físico con su identidad femenina, utilizando tratamientos como Lenzetto y bloqueadores hormonales, pese a las demoras y costos asociados a las entidades promotoras de salud.

En su recorrido, las hermanas Espinosa enfrentaron pausas hormonales por retrasos en la entrega de medicamentos por parte de las EPS, lo que implicó gastos personales elevados y riesgos para su salud, incluyendo decisiones médicas no consentidas. Gabriela Espinosa explicó que las personas trans, tanto hombres como mujeres, atraviesan dos procesos clave en su tránsito: la hormonización y el quirúrgico, que puede involucrar feminización o masculinización del tórax, la cara y la reafirmación genital.

Costos y desafíos económicos en el proceso

El frasco de Lenzetto, la hormona que utilizan actualmente, cuesta alrededor de 150.000 pesos, con un consumo de dos unidades mensuales, aunque existen opciones más económicas entre 20.000 y 30.000 pesos. Las cirugías totales, que incluyen procedimientos faciales, de senos y vaginales, superan los 150 millones de pesos, mientras que las prótesis de senos de Emma miden 400 centímetros cúbicos cada una. El tiempo para notar una afeminación significativa oscila entre dos y tres años, y tras la orquiectomía, experimentaron una andropausia acelerada con calores intensos y descalcificación ósea. Han planeado cirugías adicionales de feminización facial, y aunque las EPS cubren estas intervenciones quirúrgicas, no financian hormonas especializadas para personas trans, recurriendo a tratamientos para mujeres cis en menopausia.

«Ha sido muy difícil en el sentido en que a veces, por mucho tiempo, nosotras compramos nuestra hormona. Y aun así, tú comprabas tu hormona, pero seguías pagando la EPS. Hay muchas, pero por ejemplo, ahorita, la que estamos utilizando (Lenzetto) vale como $150.000»

Gabriela Espinosa

Las gemelas también destacaron las complejidades en sus relaciones amorosas, marcadas por prejuicios sociales, recurriendo a dinámicas como «T for T» (trans para trans), y subrayaron que «es mucho más fácil convertir un pene en una vagina que convertir una vagina en un pene», según Emma. Gabriela añadió que «nos quitamos los testículos para que nuestro proceso hormonal fuera más rápido», acelerando así su transformación.

«Las personas trans, tanto hombres como mujeres, pasamos por dos procesos en nuestro tránsito. Está el proceso de hormonización y el proceso quirúrgico. El quirúrgico puede incluir feminización o masculinización del tórax y la cara, así como la reafirmación genital»

Gabriela Espinosa

Esta entrevista, realizada por Infobae Colombia, pone de manifiesto los obstáculos persistentes en el acceso a tratamientos afirmativos para la población trans en el país, pese a los avances en cobertura quirúrgica por las EPS, y resalta el rol de la colectiva Memoria Trans en la visibilización de estas luchas cotidianas.

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