El general retirado del Ejército José Luis Esparza, exjefe del Departamento de Planes y Políticas de Inteligencia, denunció que su reciente retiro discrecional de la institución no fue voluntario, sino una represalia impulsada por el general (r) Eduardo Zapateiro. Según Esparza, el trámite para su salida se activó el mismo día, 10 de agosto de 2024, en que presentó un derecho de petición para indagar sobre la acción de repetición que debería iniciarse contra Zapateiro por el costo que representó para el Estado su reintegro judicial. La denuncia fue revelada por el oficial en una entrevista con Blu Radio, en la que aseguró que la cúpula militar, con influencia de Zapateiro, activó el mecanismo de retiro discrecional de manera inmediata.
Esparza relató que el 10 de agosto presentó el derecho de petición y que ese mismo día se solicitó el concepto para su salida. «El tres de septiembre elaboraron la exposición de motivos y el 19 firmaron el decreto», detalló el general, quien ya había sido retirado del Ejército en septiembre de 2021 y logró su reintegro por orden judicial un año después. La disputa con Zapateiro, explicó, va más allá de un lío administrativo, pues se enmarca en una investigación de la Fiscalía General por presunto acoso sexual que el también general retirado habría ejercido contra Liliana Zambrano, esposa de Esparza. «Los chats determinan cómo empieza el acoso», afirmó Esparza, quien junto a su esposa entregó pruebas electrónicas y chats al ente acusador para sustentar la denuncia.
Influencia en la cúpula y vínculos políticos
El exjefe de inteligencia no dudó en señalar que Zapateiro, pese a estar retirado, mantiene una influencia determinante sobre las decisiones del actual mando militar y, en particular, sobre el presidente Gustavo Petro. «Él tiene una clara influencia en este momento en las decisiones», sostuvo Esparza, quien recordó que «todos sabemos que el señor general Zapateiro estuvo muy activo en la campaña del actual presidente». Para Esparza, la cercanía del excomandante del Ejército con el jefe de Estado es la clave que explica por qué su retiro se habría activado como una represalia directa a su derecho de petición, en el que preguntó: «¿Qué ocurrió con la acción de repetición contra el señor Zapateiro? Porque no es justo que los colombianos tengan que pagar con sus impuestos lo que me van a pagar a mí».
«Yo creo que yo ya debo retirarme antes de que vengan las elecciones, porque pues esto, aquí hay una complicación con el señor general Zapateiro.»
General José Luis Esparza, exjefe del Departamento de Planes y Políticas de Inteligencia del Ejército
El denunciante, reconocido por liderar la Operación Jaque que rescató a secuestrados en 2008, aseguró que lleva cuatro años denunciando la «instrumentalización de testigos» y la «violación de procedimientos de inteligencia» dentro de la institución. Antes de su retiro, según contó, había solicitado vacaciones para cuidar a su madre de 83 años, quien fue hospitalizada tras un intento de robo, lo que, según él, demuestra que su salida no obedeció a una decisión personal. Frente a la actuación de Zapateiro, Esparza se mostró cínico y afirmó: «Lo que terminan es facilitándome el camino jurídico». En la entrevista, los periodistas mencionaron que la Fiscalía está a punto de imputar a Zapateiro por el caso de acoso sexual, y que uno de los mensajes enviados a la esposa de Esparza ya fue citado como prueba. «Uno se cansa de esa guerra», concluyó el general, quien anunció que continuará con su batalla legal desde el retiro.










