Giovanni Mosquera Serrano asume liderazgo del Tren de Aragua en Colombia

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La muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, en un bombardeo ordenado por Estados Unidos la noche del viernes 12 de junio en el estado venezolano de Bolívar, no significó el fin del Tren de Aragua en Colombia. En cuestión de horas, el mando de la organización criminal pasó a Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias El Viejo o Giovanny, un hombre de confianza del fallecido líder que ya operaba desde Bogotá y que ahora se convierte en el objetivo principal de las autoridades nacionales y estadounidenses.

Mosquera Serrano, nacido en el estado Aragua de Venezuela, ganó la lealtad de Niño Guerrero durante su paso por la cárcel de Tocorón, el antiguo bastión del grupo. Allí recibió el encargo de coordinar todas las operaciones del Tren de Aragua en territorio colombiano, una misión que ha cumplido con éxito al punto de tejer una red de extorsiones, homicidios, secuestros y tráfico de drogas que se extiende desde la localidad bogotana de Kennedy hasta Centroamérica y Estados Unidos. Incluido en el cartel de los más buscados por el FBI, la DEA y el Departamento de Estado, y sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en junio de 2025, el nuevo jefe criminal ha sido señalado por Washington como un líder estratégico de una organización considerada Terrorista Extranjera.

Una estructura que se mantiene firme

La sucesión inmediata demuestra que la estructura del Tren de Aragua no se ha debilitado con la baja de su fundador, sino que ha activado un relevo preparado. La Fiscalía General de Colombia ya había emitido una orden de captura contra Mosquera Serrano el 17 de mayo por concierto para delinquir agravado, tras una investigación que destapó una red de extorsión en Kennedy. Desde ese sector de Bogotá, el nuevo líder coordina rentas ilegales y movimientos de integrantes hacia otros países de la región, manteniendo el control absoluto de la organización en Colombia. La Policía Nacional y la Fiscalía mantienen operaciones activas para dar con su paradero, mientras el Departamento de Justicia de Estados Unidos sigue de cerca sus movimientos internacionales.

“Mosquera Serrano supervisa las operaciones criminales del Tren de Aragua en Colombia, América Central y Estados Unidos”

Scott Bessent, Secretario del Tesoro de Estados Unidos

El bombardeo que acabó con Niño Guerrero fue ordenado por el presidente Donald Trump, pero la inteligencia estadounidense ya tenía plena identificación de Mosquera Serrano como su lugarteniente y eventual sucesor. Con más de una década de expansión del Tren de Aragua hacia Chile, Perú, Ecuador y Estados Unidos, la organización no se detiene. Ahora, con El Viejo al mando, las autoridades enfrentan a un líder que conoce el negocio ilícito desde adentro y que, según los expedientes judiciales, ya tenía el control operativo de las rentas en varias ciudades colombianas. La guerra contra esta red criminal, lejos de terminar, entra en una nueva fase.

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