Enrique Gómez, dirigente político opositor, lanzó una dura crítica contra el presidente Gustavo Petro por afirmar que estaría dispuesto a tomar de nuevo las armas para defender la patria, en medio de las tensiones generadas por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien no descartó una posible operación militar en Colombia, refiriéndose al mandatario colombiano como “un enfermo”. Gómez cuestionó si en esa eventualidad Petro se apoyaría en grupos armados como el ELN y las Farc, recordando frases del jefe de Estado sobre tomarse el poder en los municipios, todo ello en respuesta también a señalamientos del senador Marco Rubio.
Las declaraciones de Petro surgieron como réplica a las insinuaciones de Trump y Rubio sobre una intervención en Colombia, las cuales el presidente calificó de “amenaza ilegítima”, anunciando que evaluará el contexto antes de emitir una respuesta oficial. Gómez, por su parte, alertó sobre la necesidad de vigilar las instituciones ante posibles medidas excepcionales que podrían alterar el calendario electoral, e hizo un llamado a la movilización política para enfrentar lo que percibe como riesgos inminentes.
Tensiones internacionales y vínculos cuestionados
Gómez vinculó directamente a Petro con proyectos de izquierda regional, describiéndolo como esbirro del Cartel de los Soles y discípulo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, acusaciones que han sido negadas rotundamente por el gobierno colombiano. Además, el opositor anunció que enfrentará al presidente por las vías electorales y judiciales, enfatizando la importancia de defender el orden democrático en un momento de crecientes fricciones con Estados Unidos.
“tomar de nuevo las armas”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“tomarse el poder en los municipios”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Recordemos: es esbirro del Cartel de los Soles, ¡discípulo de Chávez y Maduro! En esa ‘toma del poder en municipios’, ¿se apoyará en ELN y Farc?
Enrique Gómez, dirigente político opositor
Este intercambio de declaraciones públicas refleja el profundo polarization política en Colombia y las repercusiones de las tensiones diplomáticas con Washington, donde las palabras de Trump y Rubio han avivado el debate sobre la estabilidad institucional del país sudamericano.

















