La Gobernación de Cundinamarca confirmó el cierre definitivo del Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe, ubicado en Cajicá, el mismo colegio donde estudiaba Valeria Afanador, la niña de 10 años con síndrome de Down que desapareció en agosto de 2025 y fue hallada sin vida 18 días después. La medida administrativa ratifica la sanción que ya había sido anunciada en junio de este año, tras una investigación que identificó graves fallas en la custodia de los alumnos, los protocolos de seguridad y la gestión del riesgo dentro de la institución.
Manuel Afanador, padre de la menor, calificó la decisión como una noticia bienvenida para la familia, aunque aclaró que aún esperan que se haga justicia plena. “Esto es la ratificación de esta resolución que ya había sido emitida previamente en junio”, señaló Afanador, quien también destacó que la investigación adelantada por la Gobernación fue “muy profunda, muy estructurada, muy bien documentada y robusta jurídicamente”. La desaparición de Valeria ocurrió en agosto de 2025 y su cuerpo fue encontrado sin vida 18 días después en el río Frío, a solo 220 metros del colegio.
Las fallas en la custodia y seguridad del colegio
De acuerdo con la investigación administrativa, el colegio no activó los protocolos de emergencia cuando se advirtió la ausencia de Valeria. El padre denunció que la institución educativa no llamó a la línea de emergencias 123, lo que habría retrasado cualquier posibilidad de reacción oportuna. Además, las grabaciones de seguridad revelaron que la menor estuvo en un sector del plantel sin las protecciones necesarias, y que las mallas y urnas del lugar se encontraban en mal estado. “Nosotros siempre hemos sostenido la hipótesis de que Valeria fue extraída y esto, pues, claramente la Fiscalía no lo ha investigado”, afirmó Manuel Afanador.
“De la muerte de Valeria no sabemos nada, porque la Fiscalía no ha terminado, no ha culminado las investigaciones, no ha realizado la reconstrucción científica de los hechos”
Manuel Afanador, padre de Valeria Afanador
Hasta la fecha, la Fiscalía ha imputado por homicidio culposo a dos personas, pero la familia considera que este avance es insuficiente. Afanador señaló que existen testimonios falsos e inconsistencias que deben ser revisados a fondo, y reclamó que la investigación no se ha centrado en determinar cómo la menor salió del colegio. “Obviamente, es una noticia bienvenida para nosotros. Es una noticia que, en cierto modo, nos da a pensar que la justicia pronto llegará”, agregó el padre, quien insiste en que la verdad sobre lo ocurrido debe esclarecerse por completo.
El cierre definitivo del Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe representa un precedente en la región, al ser una sanción administrativa que responde a la falta de protección de los estudiantes. Mientras tanto, la familia de Valeria continúa a la espera de que la Fiscalía culmine las investigaciones y realice la reconstrucción científica de los hechos, para que, como dice Manuel Afanador, la justicia llegue tarde, pero llegue.










