El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, anunció que su departamento no aplicará el decreto de emergencia económica impuesto por el presidente Gustavo Petro hasta que la Corte Constitucional emita un fallo de fondo sobre su constitucionalidad. Esta decisión, revelada durante un diálogo con el medio Cambio, se basa en la excepción de inconstitucionalidad que considera el decreto una carga tributaria abusiva que amenaza la autonomía fiscal regional y los ingresos destinados a salud, educación y deporte en Antioquia.
En Antioquia, los impuestos al consumo de licores, cigarrillos y cerveza representan cerca del 40 por ciento de los ingresos tributarios del departamento, cifra que asciende al 80 por ciento en regiones como Chocó, donde estos recursos financian servicios esenciales. Rendón enfatizó la desigual distribución fiscal del país, donde de cada 100 pesos recaudados por el Estado, 85 se destinan a la Nación, 12 a los municipios y apenas 3 a los departamentos. Además, este año la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) debería girar más de 720 mil millones de pesos a la Nación por tributos adicionales sobre estos productos, lo que agrava la situación.
Impacto en seguridad y críticas al Gobierno nacional
El gobernador también vinculó esta resistencia a la delicada situación de seguridad en Antioquia, donde durante su mandato han sido asesinados más de 60 uniformados, mientras el Clan del Golfo ha crecido un 60 por ciento y las disidencias de las FARC un 70 por ciento. Esta postura genera una crisis institucional en el departamento, exacerbada por precedentes como la intervención en Savia Salud, que asegura la atención de 1,7 millones de antioqueños pobres, y el retiro de la delegación minera de Antioquia por parte del Gobierno central. El anuncio ha provocado un frenazo en las ventas de la FLA debido a las expectativas generadas, junto con críticas a la política de seguridad y la llamada Paz Total del presidente Petro.
«Hasta que la Corte Constitucional no falle de fondo, Antioquia no aplicará este decreto impuesto por Petro».
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
Rendón rechazó cualquier compensación estatal por el alza de impuestos y describió la relación con el Gobierno nacional como hostil e indolente. Hizo referencia al caso de Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, jefe de disidencias de las FARC detenido y luego liberado, como ejemplo de las fallas en la estrategia de paz. «Antioquia inaplicará, por excepción de inconstitucionalidad, el decreto que fijó una abusiva carga tributaria dentro de la emergencia económica», afirmó el gobernador.
«En Antioquia, el impuesto al consumo de licores, cigarrillos y cerveza representa cerca del 40% de nuestros ingresos tributarios. En departamentos como Chocó, es el 80%. ¿Qué hacemos con esos recursos? Financiamos salud, educación y deporte. De ahí que exijamos que no se equilibren las cuentas, que ellos mismos descuadraron, a costa de eso, y no lo vamos a permitir».
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
«La estructura fiscal del país es así: de cada 100 pesos que recauda el Estado, 85 se quedan en la Nación, unos 12 en los municipios y apenas tres en los departamentos».
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
Esta confrontación subraya las tensiones entre el Gobierno departamental y el nacional, con implicaciones profundas para la autonomía regional y la gestión de recursos en medio de crecientes desafíos de seguridad y desarrollo social en Antioquia.















