El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, hizo un llamado urgente al presidente Gustavo Petro para que incluya a su departamento en una nueva declaratoria de emergencia económica, social y ecológica, ante las inundaciones que han generado una crisis humanitaria y ambiental en cinco municipios de la región Caribe colombiano. Este pronunciamiento público surge en respuesta a la advertencia emitida por el mandatario sobre un segundo frente frío ártico que amenaza con agravar la situación, superando la capacidad de respuesta local.
A nivel nacional, las lluvias intensas han afectado a más de 300.000 personas, con cerca de 9.000 viviendas destruidas y más de 35.000 hectáreas anegadas, según datos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que reporta 52.000 familias damnificadas por 104 emergencias en 84 municipios de 14 departamentos, con un total de 43.900 familias impactadas. En Bolívar, las graves afectaciones en esos cinco municipios se suman a la situación en Córdoba, donde más de 33.000 familias han resultado perjudicadas, mientras que el déficit fiscal derivado del Decreto 1390 asciende a 16,3 billones de pesos. Hasta ahora, la ayuda entregada incluye 13.000 kits y 10 toneladas de suministros, con más de 2.500 kits distribuidos en Casanare y Putumayo.
Contexto de la suspensión del decreto y advertencias de Petro
La solicitud de Arana cobra mayor relevancia tras la suspensión provisional del Decreto 1390 de diciembre de 2024 por parte de la Corte Constitucional, debido a dudas sobre el carácter sobreviniente de la emergencia. Durante una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres en la Sala de Crisis Nacional de la Ungrd, el presidente Petro defendió el decreto y advirtió sobre el inminente segundo frente frío, al tiempo que la Ungrd recomendó una nueva declaratoria por las lluvias de la temporada 2025-2026 que superan los promedios históricos.
«Presidente, esperamos que el país no vuelva a ser egoísta con Bolívar. Tenemos cinco municipios con graves afectaciones y no vemos que se incluya a nuestro departamento en el decreto de emergencia. Necesitamos su ayuda»
Yamil Arana, gobernador de Bolívar
Adicionalmente, Petro ordenó a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios vigilar los embalses y sancionar cualquier maniobra especulativa en las tarifas energéticas, criticando específicamente a la Central Hidroeléctrica de Urrá en Montería. Esta serie de medidas busca mitigar los impactos de la ola invernal que continúa azotando al país, dejando en evidencia la necesidad de una respuesta coordinada y ampliada para regiones como Bolívar.















