El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, rechazó de manera enfática las acusaciones del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien denunció presunta compra de votos e intervención electoral en el departamento, y en su respuesta hizo un llamado a la reconciliación y a la unidad del país a una semana de la segunda vuelta presidencial. En un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X, Amaya afirmó que no caerá en polémicas electorales y que su tarea es gobernar, no dividir.
Las acusaciones de De la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, se realizaron durante un streaming de Noticias RCN, donde denunció una presunta compra masiva de votos en varias regiones del país, incluyendo el Caribe, Boyacá y Nariño. El candidato aseguró haber enviado la información al Gobierno de Estados Unidos, argumentando una supuesta inacción de las autoridades colombianas. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado pruebas verificadas por organismos de control ni hay pronunciamientos oficiales de entidades estadounidenses al respecto.
Gestión de gobierno, no de campaña
Carlos Amaya, quien afirmó haber recorrido la totalidad de los 123 municipios de Boyacá y haber realizado cerca de 500 visitas a estas localidades en dos años y medio de gestión, subrayó que su presencia en los municipios responde a compromisos de gobierno y no a actividades proselitistas. “Mis intervenciones públicas y privadas sobre el proceso electoral han sido claras y verificables: llamado al voto libre, al respeto, a la no agresión y a la serenidad”, sostuvo el mandatario departamental, quien pidió no confundir su permanente contacto con las comunidades con acciones de campaña.
«No voy a caer en polémicas electorales a una semana de la segunda vuelta presidencial. Mi tarea no es dividir a Boyacá ni enviar mensajes de división en este país que tanto necesita de reconciliación. Mi tarea es gobernar»
Carlos Amaya, gobernador de Boyacá
El gobernador boyacense aprovechó para hacer una reflexión sobre el impacto de los procesos electorales en el tejido social. “No puede ser que las elecciones dividan familias, enfrenten vecinos o rompan comunidades que deben seguir viviendo su vida y sacando adelante a sus hijos después del proceso electoral. La democracia debe ser un ejercicio de ideas y argumentos; no de amenazas ni violencia contra quien piensa distinto”, expresó Amaya, quien insistió en que su mensaje de reconciliación y respeto por las diferencias ha sido una constante en su trayectoria pública. Mientras tanto, la denuncia de De la Espriella sobre la supuesta intervención electoral queda en el aire, a la espera de que las autoridades competentes se pronuncien y presenten las pruebas que respalden dichas acusaciones.












