En medio de la emergencia por el incendio forestal que ha consumido 380 hectáreas en el cerro San Marcos de Villa de Leyva, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, se ausentó del departamento para viajar con su familia a La Guajira. El mandatario se desplazó al norte del país para celebrar el cumpleaños de su hijo, un viaje que, según explicó, ya estaba programado con antelación. Sin embargo, las críticas en redes sociales y de sectores políticos no se hicieron esperar, lo que lo llevó a regresar de inmediato para atender la emergencia que inició la tarde del sábado 19 de septiembre en esta zona vegetal aledaña al centro histórico del municipio.
Tras su regreso, Amaya declaró que no se deberían alegrar porque a alguien desafortunadamente le coincidió el viaje de celebración del cumpleaños de su hijo con un incendio que nadie puede prever. El gobernador aseguró que, durante su ausencia, mantuvo la coordinación remota con los bomberos y otros organismos de socorro, y que apenas se desató la emergencia decidió volver a Boyacá para poner el pecho. Según sus propias palabras, anoche creo que dormí una hora; anteanoche creo que dormí media hora porque estuvimos toda la noche coordinando acciones.
Reacciones y llamado a la denuncia
Las críticas contra Amaya se intensificaron al conocerse que el incendio en el cerro San Marcos, según los primeros reportes, habría sido provocado. Ante esta situación, el gobernador hizo un llamado a evitar la confrontación y denunciar actos que atenten contra la naturaleza ante las autoridades competentes. Mientras tanto, las labores de extinción continúan, y Amaya ha reforzado su presencia en el terreno para liderar las operaciones que buscan controlar las llamas que afectan esta zona de gran valor ecológico en Villa de Leyva.
«Tenía un vuelo con mis hijitos que tenía el cumpleaños y me lo iban a celebrar allá. Pero una vez empezó el incendio, pues nada, de vuelta para acá y a venir a poner el pecho»
Carlos Amaya, Gobernador de Boyacá










