El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, aprovechó la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a Barranquilla el pasado 8 de septiembre de 2026, para solicitarle de manera directa la reapertura del consulado estadounidense en esa ciudad. La petición fue transmitida en un breve encuentro informal a la llegada de Rubio al aeropuerto de Barranquilla, en el marco de una agenda oficial que incluyó la participación del presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, en actos realizados en el complejo militar del Batallón Paraíso. Verano complementó su planteamiento en una entrevista posterior con Recap Blu de Blu Radio, donde profundizó en su crítica al centralismo diplomático que, a su juicio, concentra toda la gestión bilateral en la embajada de Bogotá.
“Con una embajada de Estados Unidos en Bogotá no se le pone mucha atención a los territorios, esa es la realidad”, afirmó el mandatario regional, quien recordó que Barranquilla contó históricamente con una sede consular que dinamizaba los vínculos en becas, asuntos académicos, culturales, empresariales y comerciales. “Nosotros en Barranquilla toda la vida tuvimos un consulado que hacía que hubiese una vida muy activa en la relación con los Estados Unidos, becas, empresarios, desarrollo de procesos académicos, apoyos universitarios y todo eso se terminó porque todo ahora gira alrededor de la embajada en Bogotá”, explicó Verano, para quien la dependencia exclusiva de la capital limita el desarrollo de las regiones y reduce los canales de cooperación.
Un primer acercamiento sin compromisos concretos
La solicitud del gobernador, aunque apoyada por las autoridades locales que ven en la visita de Rubio una oportunidad para fortalecer la relación entre el Caribe colombiano y Estados Unidos, quedó planteada como un primer acercamiento. “Lo que puedo yo únicamente decir es que realmente lo que tenemos es la voluntad que es expresada, pero no, obviamente no se llegó a ninguna conclusión de tiempos ni de presupuestos ni nada”, aclaró Verano, quien defendió que Barranquilla tiene condiciones para recuperar un papel más activo en la relación bilateral. El problema, según el gobernador, no se limita a trámites consulares: afecta la educación, la inversión, el desarrollo empresarial y los vínculos institucionales. “Realmente es muy difícil gestionar cualquier cosa en Estados Unidos a través de una embajada en Bogotá, entonces, ese centralismo también en el mundo internacional de una u otra manera impide que haya una actividad”, sostuvo.
“Con una embajada de Estados Unidos en Bogotá no se le pone mucha atención a los territorios, esa es la realidad”
Eduardo Verano de la Rosa, gobernador del Atlántico
La reapertura del consulado, según Verano, dinamizaría la relación entre Estados Unidos y el Caribe colombiano, al permitir canales directos de cooperación que hoy se ven obstaculizados por la concentración en Bogotá. Sin embargo, hasta el momento no se han definido plazos, presupuestos ni pasos concretos para materializar la solicitud. El diálogo en el aeropuerto, más que un compromiso formal, representó una oportunidad para que las regiones costeras expresen su inconformidad con un modelo diplomático que consideran excluyente. La visita de Marco Rubio a Barranquilla, en medio de la agenda con el presidente De La Espriella, dejó abierta la puerta a futuras gestiones, aunque sin garantías inmediatas de que la histórica sede consular vuelva a operar en la capital del Atlántico.










